La tasa de incidencia de la gripe en Castilla y León disminuyó “significativamente” en la cuarta semana del año (del 16 al 22 de enero) respecto a la anterior, próxima al nivel ‘postepidémico’, aunque por sexta vez en este invierno se situó por encima del propio umbral epidémico al cerrarse los datos con 125,86 casos detectados por cada 100.000 habitantes, frente a los 261 de la anterior, es decir, 136 menos. La práctica totalidad de los casos son causados por el virus AnH1N1, que deja casi sin actividad la cepa del tipo B, según los últimos datos de la Red Centinela Sanitaria.

Asimismo, las detecciones de virus en muestras nasofaringeas también se redujeron en la última semana vigilada. La actividad de la gripe en Castilla y León conserva la consideración de epidemia, al superar y duplicar el umbral fijado en 71,13 casos semanales por cada 100.000 habitantes.

Entre todos los grupos de edad, el de cero a 14 años es el que se ha visto más afectado hasta la fecha por el virus de la gripe. Además, la vacunación, que este año incluía la cepa del virus H1N1, ha permitido que de los 403 casos acumulados 374 fueran de enfermos a los que no se les había administrado la vacuna.

Esta semana, 33 médicos de la Red Centinela Sanitaria de Castilla y León han comunicado 41 casos de gripe, por lo que la población cubierta con esta estimación asciende a 28.708 personas. Además, se procesaron 94 frotis faríngeos (raspado en la garganta para extraer una muestra y analizarla), de los que se detectaron 45 casos por parte de la propia Red.

La Red Centinela es un sistema de vigilancia compuesto por médicos de familia, pediatras y personal de enfermería, de manera que, mediante las oportunas pruebas de laboratorio, confirman los casos de gripe en una muestra estadísticamente representativa de la población. Mediante este método es posible disponer de información sobre las tendencias de la enfermedad en lo referido a intensidad y distribución geográfica en el conjunto español, además de proporcionar información sobre los casos que aparecen en la población general. Asimismo, el análisis en los laboratorios de las muestras tomadas a los pacientes permite monitorizar las características del virus presente y su posible evolución.