La economía regional creció el 0,6% en el segundo trimestre del año respecto al mismo periodo del año pasado, lo que supone una décima más que en el trimestre anterior, pero una menos que el crecimiento de la economía nacional, según informó hoy la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, en la presentación de los datos de la Contabilidad Regional.

Del Olmo dijo que este comportamiento supone un “estancamiento de la economía” y, precisó que será “difícil” cumplir la previsión “prudente” de la Junta de un crecimiento de un uno por ciento en 2011, aunque, en estos momentos de “incertidumbre”, no se puede adelantar una cifra exacta. “No hay elementos para hacer una revisión”, agregó la consejera. Y agregó que, en todo caso, será de una o dos décimas.

En este sentido, la consejera mostró su preocupación por el “estancamiento económico” en la zona euro y en la UE de los 27 dada la importancia que tienen para la Comunidad el sector exterior, que durante el segundo trimestre tuvo una contribución positiva de 1,5 puntos porcentuales, medio punto más que en el trimestre anterior.

Más aún cuando la demanda interna acentúa su caída, con el 0,9% menos, tres décimas más que el descenso registrado entre los meses de enero y marzo, del 0,6%.

Así, el gasto en consumo final aumentó el 0,4% interanual en el segundo trimestre, una décima por debajo del trimestre anterior. Sin embargo, el gasto se desaceleró tanto en los hogares como en las administraciones públicas, con el 0,6 por ciento más, una décima por debajo del período anterior, y con un descenso del 0,4 por ciento, una décima más, respectivamente.

La inversión, por su parte, registró un retroceso del 5,4%, por lo que supera casi en un punto la bajada del trimestre anterior (4,3% menos). En concreto, la formación bruta de capital fijo mantiene su tono contractivo, con un descenso interanual del 4,7%, superando la bajada del trimestre anterior (4,7).

No obstante, sus principales componentes muestran un comportamiento diferentes. Mientras que la inversión en bienes de equipo sigue en una tasa positiva (0,8), aunque tres décimas menos que el período anterior, en la construcción se acentúa el descenso (10,5), con un punto y medio más que en el primer trimestre.

 

Oferta

En cuanto a la oferta, cabe destacar que el crecimiento económico se produce, en parte, por el buen comportamiento de la agricultura, silvicultura y ganadería, con un incremento del 4,6%, así como de la industria energética, del 5,6%, mientras que se ralentiza en la industria manufacturera y en los servicios de mercado. El sector primario supone el 4,9% del PIB regional, mientras que el peso de la industria llega hasta el 18,3%.

Por su parte, el sector de la construcción, que supone el 8,7% del PIB regional, mantiene su retroceso, del 6,7% una décima más que en el trimestre anterior, especialmente, por la rama de la edificación residencial que, según del Olmo, todavía no se sabe si habrá tocado fondo o seguirá cayendo en los próximos trimestres.

 

Servicios

Asimismo, cabe destacar que los servicios, que concretan casi el 70% del PIB, moderaron su crecimiento en el segundo trimestre del año, con el 0,4%, dos décimas menos que el experimentado durante el primer trimestre del año. Una situación que se produce como consecuencia del comportamiento de sus dos principales componentes de los servicios de mercado, que se atenúa el crecimiento del VAB, dos décimas menos que en el trimestre anterior (con el 0,6) y de los servicios no de mercado, que mantiene su desaceleración, con una descenso del 0,3%, una décima por encima del período anterior.

 

Empleo

En lo que se refiere a la evolución del empleo en el período que discurre entre abril y junio, experimentó un descenso generalizado del 0,4%, pero mejora respecto al inicio del año, cuando la caída fue del 1,4 por ciento. En concreto, destaca el descenso en la construcción de hasta el 11,5%, aunque una décima menos que en el trimestre anterior. También cayó en la industria, el 1,5%, pero mucho menos que en el período anterior, cuando el descenso fue del 7,1%.

Por el contrario, el empleo en el sector primario se aceleró el 3,2%, medio punto más que en el primer trimestre, y en el de los servicios el 1,3, una décima por encima del trimestre anterior.

En este punto, la consejera incidió en que la elevada tasa de paro de España y de Castilla y León, aunque en menor medida, son una “rémora para el crecimiento económico” y apuntó a la necesidad de tomar medidas para crear empleo, así como por reestructura el sector financiero como elemento “clave” para que las empresas pueden tener acceso al crédito de nuevo.