Tendrá lugar mañana a partir de las 18.00 horas en el Centro Social Santa Isabel, en la calle que lleva el mismo nombre, número 3, bajo.

La Diabetes Mellitas tipo 1 (también conocida como diabetes insulinodependiente) es una enfermedad cada vez más frecuente en el mundo occidental, como ocurre con todas las enfermedades autoinmunes, en las que el organismo produce Anticuerpos (“defensas”) contra algunos de sus componentes (en el caso de la diabetes, contra el páncreas).

Se da también la circunstancia de que la edad en la que aparece la diabetes va siendo cada vez menor; en un estudio realizado en los años 2002 y 2003, en las 9 provincias de Castilla y León, se comprobó que van siendo cada vez más frecuentes los casos que aparecen entre los 0 y los 4 años de edad.

La enfermedad se instaura de forma progresiva, hasta que se han dañado la mayor parte de las células que producen insulina en el páncreas. Se manifiestan entonces los primeros síntomas de la diabetes: Los niños realizan micciones abundantes y frecuentes, por lo que pierden muchos líquidos y tienen una sed imperiosa, legando a beber litros de agua. A veces tienen más apetito, pese a lo cual se nota que pierden peso. Más adelante, pueden estar cansados e inapetentes por la aparición de acetona en sangre.

Es importante conocer estos síntomas (que están presentes en las semanas previas al diagnóstico), para que se detecte la diabetes lo antes posible y no dar lugar a que se llegue al coma diabético. Si se reconocen los síntomas pronto, los padres llevan al niño al Médico y el diagnóstico es tan sencillo como darle un pinchazo en el dedo y saber con una tira reactiva la cifra de glucemia (azúcar en la sangre), que en la diabetes infantil suele estar claramente elevada. Se puede poner de inmediato el tratamiento (insulina, dieta y ejercicio), que ayuda a restablecerse al niño y le permite seguir su vida normal.