La Fundación del Patrimonio Histórico dotará de contenido la antigua cárcel de Sepúlveda (Segovia) tras una inversión de 184.700 euros para dar a conocer la historia del edificio del siglo XVI, que fue prisión de la villa hasta la década de los 60 del siglo XX.

El presidente de la Fundación del Patrimonio Histórico, Rafael Encinas y el alcalde de Sepúlveda, Francisco Notario firmaron hoy el convenio de colaboración que hará posible el proyecto. De la inversión total, la FPH aportará el 44%, 81.356 euros, además de la supervisión técnica de los trabajos de diseño y montaje del espacio. El ayuntamiento de Sepúlveda comprometerá el 66% restante, que financiará con una subvención de 97.570 euros del Grupo de Acción Local Coordinadora para el Desarrollo Integral del Nordeste de Segovia, gestor de fondos Leadercal, y una aportación de fondos municipales de 5.774 euros. Una vez concluida la intervención, el ayuntamiento gestionará, mantendrá y explotará el centro de uso cultural y turístico.

El edificio, con una superficie de 400 metros cuadrados, distribuidos en tres plantas, se someterá también a unas labores de rehabilitación para recibir la dotación expositiva permanente, destinada mostrar, con carácter didáctico y divulgador, el uso y las formas de vida en estas cárceles, con sus implicaciones sociales e históricas, lo que lo convertirá en un recurso patrimonial para dinamizar esta comarca segoviana.

La Cárcel de la Villa, en la céntrica Plaza del Trigo de Sepúlveda, es un edificio de finales del siglo XVI, construido como cárcel rural y que cumplió este fin hasta la década de los años 60 del siglo XX.

La actuación que a partir de ahora se pone en marcha, para la que es necesario redactar un proyecto que se desarrollará a lo largo de 2013, dará a conocer cómo vivían en ella los reclusos, cómo se impartía justicia y las costumbres y usos sociales relacionados de siglos pasados.

Se trata, además de dar uso a un edificio histórico, infrautilizado en la actualidad, y aprovechar su arquitectura patrimonial, dado que conserva parte de la forma que tenía en su época de prisión.