El exdefensor del Menor Javier Urra advirtió hoy del alto porcentaje de menores que agreden a sus padres y han sufrido acoso escolar. El pedagogo terapeuta navarro ha estudiado casi 600 casos de jóvenes con este tipo de problemas como director clínico del programa Recurra, gestionado por la Asociación para la Gestión de la Integración Social (Ginso): “Y de todos los que hemos visto que agreden a sus padres, el 40 por ciento nos indican que han sido víctimas de ‘bullying’”, precisó.

“Es realmente una cifra sorpresiva, que me ha costado creer y que hemos analizado y reanalizado caso a caso, con los datos, quién, dónde, cuándo y en qué colegio. Parece poco creíble que un chaval que es capaz de marginar a un adulto, a sus progenitores, haya sido víctima en la escuela, se haya llevado collejas y haya sido ridiculizado”, reconoció Urra. “Naturalmente estos datos deben ponerse entre interrogantes hasta que no haya más casos, pero van señalando”. Y en esta línea, “un chaval que agrede con 17 años a su madre la probabilidad de que también agreda a su pareja no es probable, es casi segura”.

El conocido psicólogo navarro, en declaraciones a la prensa recogidas por Ical antes de una conferencia que ofreció esta tarde en Segovia, expuso un segundo dato extraído de la experiencia de Ginso: “El 39 por ciento de las niñas que tenemos nos reconocen que han sido víctimas de abusos sexuales, pero entendiendo que el agresor no un señor oculto en una esquina en una noche fría, sino su propia pareja, que influye sobre su voluntad trasladándole ‘o te lo haces conmigo o te dejo’”.

Partiendo de estos datos, Urra disertó sobre los grandes problemas sociales a los que se enfrentan hoy padres e hijos. Habló de la violencia de género a edades tempranas y la incidencia de las nuevas tecnologías en este conflicto: “Los chicos son muy machistas, y a veces las chicas profundamente agresivas con la palabra. Antes, cuando alguien daba un gatillazo solo se enteraba un grupo reducido, ahora se entera toda la red y durante todo el tiempo”, advirtió. “No lo van a soportar un buen grupo de chicos, lo cual no es aceptable en absoluto, y tenemos que cortar esa violencia de género”.

Urra también anticipó las líneas generales de la conferencia que ofreció en el Teatro Juan Bravo gracias al convenio que mantiene la Diputación de Segovia con Ginso. La expectación fue notable y, de hecho, una larga fila de padres aguardaba la apertura de puertas más de media hora antes del inicio de su intervención para hablar sobre ‘El bello y difícil reto de educar’.

“Los niños tienen que ir a dar besos a la abuela que no los reconoce porque tiene alzhéimer, pero los siente. Tienen que ir a hospitales donde hay niños que nunca saldrán, y por tanto si llueve o no en Segovia no es importante. Sabemos lo que hay que hacer y la mayoría lo hacemos, pero hay padres que no deberían serlo y ahí es donde tenemos el problema”, apuntó. “Cuando tú rompes el vínculo qué esperas, cuando alguien le dice (al niño) no hagas botellón y está puesto de coca qué esperas, cuando tú le dices sé moral y no haces la declaración de hacienda o te vas de putas, qué esperas. Hay que ser educado, pero también decir las cosas por su nombre”.

 

“De aquí a 15 días un chaval matará a su novia, no lo duden”

El primer defensor del Menor que hubo en España hizo alusión al “caso más dramático” que ha visto “en los últimos años”, un niño procedente del hospital Gregorio Marañón que, literalmente, “se empotraba contra la pared”. “Supimos que cuando el padre agredía de manera brutal a la madre él se autolesionaba para evitar que eso se mantuviera. Han hecho un psicótico, ¿lo sacaremos adelante? Lo dudo. Eso queda en el debe de ese padre”, lamentó.

Urra siempre insiste en la indiscutible y notable influencia de la educación que reciba el niño a la hora de forjar su personalidad como adulto y, una vez más, retomó el problema de la violencia de género. “De aquí a 15 días volveremos a tener una noticia de un chaval que mata a su novia, no lo duden. Dirán que cómo puedo decir eso, pues porque sé que mañana amanecerá”. En su opinión, la sociedad de hoy está propiciando “una generación de chicos muy machistas, muy posesivos”. “No estamos educando bien y eso es un verdadero problema”, subrayó el exdefensor del Menor, quien recordó como “golpeamos a los niños con el alcohol o las drogas”.

Y también denunció la negativa influencia de la televisión como espectáculo prácticamente “sin más límites que el cógido penal”, con programas que invaden la intimidad, periodistas que ponen el micrófono “a personas que no saben hablar” o concursos como el de “un macho alfa que busca chica entre varias que se contornean”. Y sobre todo, el uso que dan los padres de esa televisión, cuando “nadie da un yogur caducado a un niño” y “esto sin embargo es profundamente grave”, sentenció.