El próximo 18 de abril, Ángel Rubio, Obispo de la diócesis de Segovia, cumplirá 75 años, edad necesaria para solicitar la cesión de su cargo. Desde hace varios meses han sido numerosos los rumores que han señalado posibles sustitutos y fechas en las que tendrá lugar el relevo de este cargo. Pero más allá de las habladurías sobre los posibles sustitutos, Segoviaudaz.es se ha preguntado cuál es proceso que ha de darse hasta que una persona ocupe el mencionado puesto.

Alfonso María Frechel Merino, canciller del Obispado de Segovia en declaraciones para Segoviaudaz.es, ha explicado que se trata de un proceso “absolutamente sencillo”. Tan pronto como queda vacante una sede episcopal, ya sea porque ha fallecido el obispo, o porque el Papa ha aceptado su renuncia al cumplir canónica a partir de los 75 años, el propio Papa encomienda a la Nunciatura Apostólica que indague sobre la búsqueda de un nuevo candidato, explica el canciller.

Desde todas las diócesis se envía cada tres años una relación de sacerdotes de esa diócesis, que pueden ser ‘episcopables’, con sus cualidades personales. En consecuencia, la Nunciatura tiene una nutrida lista de candidatos procedentes de todas las diócesis. De entre esos nombres el Nuncio Apostólico busca una terna cuyos candidatos puedan ser los más aptos para esa diócesis concreta y se la envía al Papa, que es quien elige libremente a uno de estos tres candidatos propuestos. “Generalmente se eligen sacerdotes para ser ordenados obispos, pero también puede suceder que sea elegido uno que ya sea obispo y simplemente le trasladen a la nueva diócesis”, asegura Frechel.

Finalmente, el Papa hace el nombramiento oficial a través de una Bula. Si el elegido es sacerdote, recibe al poco tiempo la ordenación episcopal, y si ya es obispo, entra a tomar posesión solemne de la nueva Diócesis. Desde el nombramiento a la toma de posesión hay un plazo de tres meses, aunque en la práctica tan solo suele durar dos meses.