Agentes del Seprona de la Guardia Civil intervinieron un reclamo eléctrico prohibido para atraer a la codorniz que era utilizado por un cazador en un coto de caza ubicado en la provincia de Segovia, lindando con la comarca de la Ribera burgalesa. El infractor, de 63 años de edad, fue identificado en el lugar de los hechos y denunciado al Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, según informaron fuentes de la Guardia Civil. 

Días antes de la localización del presunto infractor, la patrulla del Seprona descubrió camuflado entre las ramas de un árbol un dispositivo que emitía y simulaba el canto de la codorniz durante el transcurso de las acciones preventivas diseñadas por la Comandancia de Burgos en materia cinegética y medioambiental. Como explicaron las mismas fuentes, la misión de este reclamo era atraer el máximo número de ejemplares existentes en la zona hasta las proximidades del aparato, ya que al agruparlas en torno al emisor se facilitaba doblemente la caza, según informa Ical.

Tras una “vigilancia discreta”, los agentes identificaron al cazador el pasado 15 de septiembre, cuando se encontraba en los alrededores del árbol, portando una escopeta de caza y acompañado por un perro. El aparato, propiedad del cazador, como terminó reconociendo, estaba conectado a una batería, lo que permitía una mayor duración.

Adicionalmente se ha abierto expediente sancionador al mostrar, cuando fue requerido para ello, un recibo de seguro de responsabilidad civil para el ejercicio de la caza caducado. Además, el cachorro que le acompañaba carecía del preceptivo microchip de identificación.