Ciudades, paisajes, formas de vida… los segovianos tienen la oportunidad de coger el tren del tiempo para conocer a través de la fotografía, cómo eran las ciudades de principios del Siglo XX. Hasta el 24 de junio, la sala de exposiciones de La Alhóndiga acoge la exposición «José Regueira. Panorámicas (1919-1930)». La muestra, organizada por Fundación Mapfre y el Ayuntamiento de Segovia, presenta una selección de 45 fotografías panorámicas de las provincias de Madrid fundamentalmente, Segovia, Toledo y Guadalajara.

 

Biografía

José Regueira García (Madrid, 1880–1953) formó parte del numeroso grupo de aficionados a la fotografía que comenzó a aparecer en nuestro país en las primeras décadas del siglo XX. Las agrupaciones fotográficas, junto a las asociaciones excursionistas, culturales o deportivas, sirvieron para canalizar esta tendencia fotográfica que en ciudades como Madrid o Barcelona alcanzaba cifras importantes y que Regueira ilustra a la perfección. De la mano de estos fotógrafos amateur surgieron la mayor parte de las tendencias estéticas y profesionales que han nutrido la historiografía fotográfica dedicada al pasado siglo.

Regueira fue miembro de la Sociedad Española de Excursiones, y nos ha dejado un archivo de más de 7.000 fotografías en diferentes formatos, que constituyen el testimonio de una actividad a la que se dedicó desde 1902 hasta 1935. Sobresale, entre su trabajo, la serie realizada en formato panorámico: 216 fotografías obtenidas en negativo de 10 x 30 cm. entre los años 1919 y 1930, de las que se han realizado una selección de 45 imágenes para esta exposición. La provincia de Madrid fundamentalmente, aunque también las de Toledo, Guadalajara y especialmente Segovia –la familia Regueira tuvo su casa de verano en Las Navas de Riofrío-, son los lugares predominantes en la muestra.

El uso tan personal que dio a su cámara Panoram nº 4, tomándose ciertas libertades con lo que la ortodoxia señalaba para este tipo de fotografías –y contraviniendo con ello lo que era la práctica habitual de los panoramistas de su tiempo- es lo que extrae a este fotógrafo de entre la multitud de aficionados para situarlo en otro lugar de mayor relevancia.

Hay que tener en cuenta que el uso de cámaras fabricadas expresamente para obtener este tipo de fotografías (Panorámicas y Panópticos), fue escaso en nuestro país, tanto en el siglo XIX como en el XX. Su práctica, más allá de algunos fotógrafos profesionales, relacionados con la industria de las vistas de ciudades en tarjeta postal, se dio fundamentalmente en el ámbito de las asociaciones excursionistas, y más concretamente en las fotografías dedicadas a la representación de los paisajes de montaña. De aquí el interés del material encontrado en el archivo de Regueira.

La singularidad de su trabajo panorámico reside en que, aunque se dedica a motivos similares a los que trataban la mayoría de fotógrafos aficionados, los registra mediante un procedimiento basado en el movimiento rotatorio del objetivo, planteando así un espacio intermedio entre la fotografía y el cine: la posibilidad de contar diferentes historias en un mismo plano visual, sin el carácter narrativo del cinematógrafo, aprovechando los encuadres mentales que efectúa nuestra mirada dentro de la superficie alargada. Todo este cúmulo de posibilidades plásticas inéditas lo descubrió Regueira en una serie de fotografías realizadas a pie de calle, con abundante presencia de gente en las imágenes, en una búsqueda, seguramente un tanto intuitiva, de una emoción estética totalmente nueva para él. Éste fue su hallazgo y ésta es su aportación a la fotografía española de las primeras décadas del siglo XX.

 

Horarios de visita

De martes a jueves de 10:00 a 14:00 hs y de 17:00 a 20:00 hs.

De viernes a domingo de 10:00 a 14:00 hs y de 16:00 a 20:00 hs.

Lunes cerrado.