Defiende el camino de reformas iniciado por el Gobierno de Rajoy ante la gravedad de la recesión y la herencia recibida, y rechaza que lleve la firma oculta de la ideología. El presidente del Congreso, Jesús Posada, afirma que la situación actual no podía continuar tal y como estaba y cree que esas medidas, contestadas en la calle, serán también temporales. “Si no estuviéramos tomando estas medidas, nuestra situación sería muchísimo peor”, sostiene, convencido de su resultado positivo y de que 2013 será un año mejor que este. Presidente de la Junta de Castilla y León entre 1989-1991, el soriano Jesús Posada mantiene que el Estado Autonómico es un acierto y no comparte algunas posiciones a favor de devolver competencias. “El PP no está detrás de la idea, si existe, de que la solución pasa por acabar con las autonomías”, asegura, mientras censura la “actitud anti-política” de aprovechar este momento para eliminar todo. Respalda la gestión de Juan Vicente Herrera tanto en el PP de Castilla y León como en la Junta y entiende que el perfil de su sustituto, en las cita de 2015, debe ser de cercanía y de una generación más joven. Más critico se muestra con la presidenta del PP soriano, María del Mar Angulo, cuya candidatura dice abiertamente que no apoya y apuesta por otra más integradora.

 

En estos primeros compases de Legislatura se ha comprobado la casi imposibilidad de llegar a acuerdos, ¿cree el presidente del Congreso que se puede hacer más para alcanzar algunos consensos dada la situación del país?

Yo creo que los consensos siempre deben ser posibles, aunque es verdad que en estos meses no ha sido fácil. Creo también que todos los partidos preveían este escenario, pero como presidente si me gustaría llegar a consensos amplios en temas importantes.

 

¿Qué tiene que pasar para que esto ocurra?

Lo va dando la propia legislatura. Creo que las circunstancias económicas y políticas del país empujarían a llegar a un consenso. Pero también hay una cosa muy clara: el Gobierno tiene una mayoría absoluta y una línea política que es irrenunciable, aunque se pueda modular con acuerdos concretos en determinados temas.

 

Existe una crisis económica y una crisis social. ¿Puede haber una crisis institucional si no se pactan nombramientos como los del Constitucional, Defensor del Pueblo, RTVE?

Creo que no existe una crisis institucional porque los partidos políticos saben que es preciso llegar a esos acuerdos institucionales y confío en que se llegue. Por mi parte como presidente haré todo lo que esté en mi mano, ya lo hecho, estoy haciéndolo y prometo hacerlo en el futuro. La vida política la determinan los grupos parlamentarios, pero en mi opinión creo que sí habrá consensos para estos nombramientos institucionales.

 

¿Cuándo?

Eso no puede decirlo porque depende de los grupos políticos, pero me gustaría que fuese más pronto que tarde.

 

Por cierto, ¿cómo se vive en la institución episodios como el incidente de caza del rey o el caso Urdangarín? ¿Debe modernizarse la Monarquía?

Todas las instituciones tenemos la preocupación global del bien de España y de la Nación y cualquier cosa que afecte a la institución puede afectar. La Monarquía, y en concreto el rey don Juan Carlos, ha sido una extraordinaria suerte para España y ha hecho una labor extraordinaria. Es uno de los elementos más positivos que tiene España y el propio devenir de los acontecimientos irá demostrando que la Monarquía española tiene una gran vitalidad y una gran fuerza.

 

Vayamos a la situación de crisis: ¿tiene complicado explicar que el Gobierno está tomando, justamente, las medidas contrarias que planteó en su programa electoral?

El PP tiene mayoría absoluta y tiene la responsabilidad de sacar al país de la crisis y el resto de partidos, de ayudarle a conseguirlo. La situación que se encontró el PP es mucho más difícil de lo que se pensaba: había dos puntos y medio más de déficit que debe reducirse y eso ha hecho que se tomen medidas como la subida de impuestos que no estaban en el programa. El Gobierno ha reiterado que es una medida temporal que afecta al 2012 y 2013, pero que será revertida cuando la situación mejore. Es cierto que se han tomado medidas que no estaban en nuestro programa pero se hace de una forma temporal y convencidos de que cuando la situación mejore volvamos a la situación anterior. Se están tomando algunas medidas que no había más remedio que tomar porque la situación era la que era.

 

Pero hay quien dice que esto era, precisamente, el programa oculto del PP o que es el programa ‘máximo’ del PP…

No ha habido nunca un programa oculto. Las circunstancias nos están obligando a hacer algunas cosas que no iban a nuestro programa pero lo hemos dicho y el ejemplo paradigmático de la subida del IRPF lo evidencia. No hay un programa oculto ni hay un proceso ideológico que quiera tomar las medidas de este tipo para hacer otro tipo de sociedad. No nos queda más remedio que tomar medidas, pero no se está aprovechando esta situación para tomar medidas desde un punto de vista ideológico. Yo creo que los consensos son convenientes y una de las dificultades para alcanzarlos tiene que ver con la creencia del PSOE y de otros de que las medidas que se toman provienen de un plan oculto o ideológico que quiere tomar las cosas.

 

Pero hay ajustes, por ejemplo en Educación y Sanidad, que van a tener continuidad.

Estas son medidas estructurales que pretenden conseguir los mismos, o mejores, resultados con un coste menor. No se trata de rebajar la calidad de los servicios y que la sanidad y la educación no sea universal y gratuita y para todo, sino que tratan de evitar una serie de malformaciones que se habían producido dentro del sistema que hace que el dinero que se destinaba para determinados servicios fuera excesivo e incluso contraproducente porque con ese gasto no se conseguían los objetivos. Estamos hablando de corrección de las medidas que se toman para conseguir los objetivos.

 

¿El Estado de Bienestar puede estar en riesgo? 

No, porque los grandes objetivos del Estado del Bienestar son los que preconizamos nosotros. Y estamos dispuestos a conseguirlos. Lo que puede estar en riesgo es algunas prácticas para conseguir ese Estado de Bienestar que, sin embargo, no eran más que situaciones en las que determinados colectivos se han aprovechado de una situación que no mejoraba. No se trata de cambiar objetivos, sino de los métodos para alcanzarlos de la forma más eficiente.

 

Cuestiones como la subida de tasas universitarias y el endurecimiento en las condiciones para lograr una beca, ¿Van en la dirección de una universidad para ricos?

No es así. Se trata de que el sistema de becas cubra económicamente lo mismo, pero se sea más exigente. Se trata de que el que tenga una beca haga un esfuerzo mayor. Todos hacemos una inversión importante para que un estudiante haga una carrera y cuando abandona, todos perdemos mucho dinero. Pero, en definitiva, todas las administraciones debemos hacer un esfuerzo por gastar menos y lograr los objetivos con menos dinero.

 

Las medidas en sanidad sobre inmigrantes o el copago farmacéutico, ¿no supone dejar a los más débiles en la estacada en un momento de crisis?

Existe el riesgo pero eso es, precisamente, lo que tenemos que evitar. Hay que poner un nivel por debajo del cual nadie debe quedar desasistido. Se deberá ahorrar o suprimir en alguna prestación sanitaria, pero los débiles no pueden quedar fuera del sistema.

 

Pese a las reformas, los mercados no han respondido y la prima de riesgo sigue por las nubes, ¿Qué está ocurriendo?

No es fácil dar una solución y se está haciendo lo que hay que hacer. Los españoles deben tener claro que la situación tal como estaba no podía continuar. Estamos haciendo una restricción de gastos absolutamente necesaria y, en mi opinión, esto se ve bien en los mercados, pero hay factores internacionales que están influyendo y eso crea una situación de debilidad que incide más en España, por su situación. Si no estuviéramos tomando estas medidas, nuestra situación sería muchísimo peor. Espero que unos meses tenga un resultado más efectivo: 2013 será claramente mejor que el 2012 porque estamos tocando fondo. Cualquier otro camino nos llevaría a estar mucho peor.

 

La receta de austeridad a ultranza empieza a estar en entrechicho, ¿Será Rajoy el último mohicano de la austeridad en Europa? 

Esta es una frase desafortunada del señor Rubalcaba. Rajoy hace lo que debe hacer, que es acoplar los ingresos al gasto. Las políticas de austeridad no las impone nadie; simplemente son necesarias para que España salga adelante. Las políticas de austeridad no pueden olvidarse, pero pueden atemperarse con políticas de inversiones estratégicas, que puede encabezar el Banco Europeo de Inversiones, pero sin crear otra vez una pelota de más gasto y menos ingresos.

 

Sin embargo, esta política tiene unos efectos y es difícil explicar a un parado que esto es lo que se debe hacer.

Esta es una política difícil y por eso no se llevó a cabo en los últimos tres años. Reconozco que es difícil y que muchas personas no es que se muestren contrarias a esta política sino desconcertadas y asustadas por la situación. Pero el camino es este: las reformas no pueden tener efectos inmediatos y ahora estamos en el peor momento, cuando hacemos las reformas y no se ven los resultados.

 

¿Le hubiese gustado que Rajoy hubiese comparecido más en el Congreso para explicar las medidas que iban adoptando?

Rajoy sabe perfectamente lo que tiene que hacer y yo no soy quién para decírselo. Pero tengo que decir que tenemos un proceso largo por delante que hay que explicar. Hay que graduar mucho lo que se va a explicando y Rajoy acompasará las explicaciones a las medidas que va tomando.

 

¿Es cierto que el PP sufre un problema de comunicación?

Sí es cierto. Llevo muchos años en política y es muy frecuente que el Gobierno diga que tenemos una crisis de comunicación porque piense que lo que se hace es muy bueno y, sin embargo, los ciudadanos no lo comprenden. Esto ha sido así siempre y continuará de igual modo. No debe ser fácil comunicar cuando el ciudadano no quiere escuchar lo que tienes que decir. Nadie quiere oír hablar de dificultades o ajustes pero esto no exime al gobernante de cumplir con su obligación que pasa por explicar, explicar y explicar.

 

¿Habrá debate del Estado de la Nación?

No lo puedo saber. Pero el Congreso esta preparado para ello.

 

¿Le gustaría?

Para esta Cámara ver la actividad, el interés en los pasillos, la afluencia de periodistas es una satisfacción porque el Congreso como todas las instituciones tiene que llegar a los ciudadanos. A mi me gustaría que hubiese debate.

 

Como presidente del Congreso, pero también como expresidente de Castilla y León, ¿cómo vive el debate abierto en su partido que cuestiona el Estado de las Autonomías? 

Creo que el Estado Autonómico ha sido un acierto para España y bajo ningún concepto se deben devolver las competencias. También creo que se han podido cometer errores de inflación y de exceso de gasto que, cuando había dinero, no pasaba nada, pero ahora las comunidades deben gastar menos para hacer lo mismo. Estoy convencido de que podrán hacerlo y que cada una hará lo que tenga que hacer para salir adelante.

 

¿De dónde cree que sale ese debate? ¿Por qué cree que se apunta a las autonomías como chivos expiatorios de la crisis?

Las comunidades no son las culpables de la crisis, pero es verdad que, igual que el estado y los ayuntamientos, en este tiempo han gastado más de lo que debían, pero la culpa no es exclusiva de las comunidades. Es cierto que hay opiniones políticas y grupos de opinión que abogan por acabar con las autonomías. Hay que decirles que el PP cree en el Estado Autonómico y cree que las autonomías no son parte del problema sino de la solución. El PP no está detrás de la idea, si existe, de que la solución pasa por acabar con las autonomías.

 

También se han puesto en entredicho otras instituciones, como el Senado, las diputaciones, los consejos consultivos y los de cuentas… ¿Está de acuerdo?

Existe un sentimiento ciudadano que aboga por revisar estructuras inservibles y yo creo que examinar la utilidad política de las instituciones no debe tomarse como una afrenta. Por eso creo que el Senado tiene que pasar por una reforma sustancial para darle una identidad de cámara territorial. En el caso de las diputaciones, hay diferencias entre unas comunidades a otras y hay que hacer un repaso y delimitar sus competencias. En cuanto a otras instituciones, por ejemplo, el Consejo Consultivo, yo como expresidente de la Junta me sentiré muy orgulloso, cuando llegue el momento, de poder ingresar y participar en él. Creo que esa actitud de crítica positiva es buena, pero no estoy de acuerdo con la actitud anti-política de decir vamos a aprovechar para eliminar todas porque a mí me da igual que desaparezcan todas.

 

Las diputaciones son las instituciones más cuestionadas. ¿Tienen engranaje en el Estado Autonómico?

Sí lo tienen dándoles su función adecuada. La diputación es la que garantiza que ayuntamientos de pocos habitantes puedan tener los mismos servicios que los demás. Esa función de la diputación provincial como garante de servicios a los ciudadanos de los ayuntamientos pequeños es una cuestión irrenunciable. Tienen que seguir existiendo las diputaciones porque si no muchos municipios estarían en situaciones desesperadas.

 

En su partido se habla de supresión de municipios. ¿Cuál es su opinión al respecto?

Este es un tema delicado y creo que hay que tomar el camino de la voluntariedad. Los ciudadanos deben ver claramente las ventajas y que si se fusionan es porque quieren. No hay que perder de vista el objetivo, que es ahorrar, no sea que nos pongamos a fusionar municipios y tengamos que crear nuevos servicios y gastar más. La fusión de municipios es interesante si supone ahorro, pero sobre todo debe tener un carácter voluntario.

 

El debate de la ordenación territorial en Castilla y León lleva tiempo desarrollado y con pasos muy avanzados ¿Podría chocar con los planes del Gobierno?

La Junta de Castilla y León está llevando a cabo con acierto una labor de explicación por comarcas, por pueblos de este proceso voluntario de fusión de municipios para prestar servicios y tiene muy claro que se trata de ahorrar en las prestaciones de servicios. El Gobierno central, en este tema, planteará grandes líneas de actuación, que serán acometidas por las comunidades autónomas teniendo en cuenta sus peculiaridades, es decir, que seguramente no se llevará a cabo en todas por igual. Yo recomiendo mucho pragmatismo en este asunto y abordarlo teniendo en cuenta la situación de cada comunidad.

 

En cuanto a la vida de partido, el PP de Castilla y León afronta en 15 días su Congreso Autonómico. Después de 25 años al frente de la Junta, ¿cuál es el mensaje que debía salir del Congreso?

Tengo una relación profunda con Juan Vicente Herrera y creo en él como presidente del PP y de la Junta de Castilla y León. El PP de Castilla y León se ha consolidado como un partido preocupado por los ciudadanos, por sus problemas y por el conjunto de la región. Esa labor continua y diaria, no de grandes titulares, sino del trabajo constante ha hecho que, en las últimas elecciones, haya conseguido resultados incluso superiores a los que esperábamos. Juan Vicente va a ofrecer una continuidad en la labor cercana a los ciudadanos que ahora padecen más dificultades.

 

En el congreso no se abordará la sucesión de Herrera, pero él ya ha pedido al partido que se abra un reflexión sobre ello, ¿Cómo debería se este proceso?

Herrera ha dicho que, en estos tres años que quedan de Legislatura, quiere ser un presidente de la Junta y del partido ejecutivo y real, pero que no vuelve a presentarse. La sucesión hay que prepararla y debe ser un salto a una generación más joven en la que el candidato habrá pisado poco Fuensaldaña.

 

¿A su juicio, cómo sería el perfil de ese candidato?

Tiene que ser un candidato joven pero preparado y con responsabilidad. Yo no quiero aventurar nada porque creo que la decisión se debe adoptar con todo el partido. No obstante, tiene que ser alguien que continúe esta política de cercanía a los ciudadanos para que continúen sintiendo que el PP es su partido.

 

¿Teme que la impopularidad de algunas medidas del Gobierno termine afectado a la fortaleza del PP de Castilla y León?

Las medidas que toma el Gobierno y que debe tomar la Comunidad autónoma claro que minan, pero cuando tienes fortaleza hay que arriesgarse y convencer de que es y debe ser así. Las políticas de reformas y de contención del gasto llevan a una cierta decepción entre la sociedad. Pero debemos cumplir con las obligaciones, a pesar de que el partido que toma estas decisiones sufre.

 

María del Mar Angulo ha presentado su candidatura de nuevo para liderar el PP de Soria, ¿Cree que ya ha superado el partido la división interna que sufrió hace tres años?

Yo como presidente del Congreso lo que no voy a hacer es política partidaria en Soria. No obstante, la división y crisis interna no se ha superado y los afiliados al partido ya me han oído hablar de esto desde hace bastante tiempo. Me gustaría que el PP de Soria fuese un partido más abierto, más integrador, en el que tengamos presencia todas las sensibilidades, tal y como ocurre en el PP de Castilla y León y en el nacional. Yo no conozco a nadie que se sienta excluido del PP de Castilla y León o nacional, en cambio, en Soria, con razón o sin ella, se sienten excluidos por la dirección del partido y a mi eso no me gusta. Creo que se debería de apostar por una integración mayor a la que ha habido hasta la fecha. Además, vamos a afrontar un período de tres años muy duros para el PP y vamos a preconizar unas políticas difíciles de explicar y si dentro del partido hay divisiones y enfrentamientos de unos contra otros será más difícil llevar a cabo la tarea.

 

¿Va a apoyar usted esa candidatura?

No, a mi me gustaría una candidatura más amplía porque no se trata de excluir a nadie. No me gusta una candidatura excluyente y abogo porque hubiera otra más integradora.

 

Desde el Ministerio del Interior se afirmaba que la cárcel de Soria era prescindible por el volumen de internos en esta provincia, ¿Comparte estas declaraciones?

Para Soria esa cárcel es desproporcionada. Lo dije en su día: esa cárcel no puede ser para los sorianos, sino para delincuentes de muchos más sitios. Pero dicho esto, las obras van avanzadas y finalizarán. Dentro de la política de restricción de gasto, se duda sobre la capacidad de si se podrá abrir el centro penitenciario en su totalidad, porque esto supone aumentar el número de funcionario y actualmente se ha congelado la oferta de empleo público. La cárcel de Soria no es un problema de inversión sino del gasto de mantenimiento que supondrá su apertura y funcionamiento. Pero estoy convencido de que la obra finalizará.

 

Los Presupuestos Generales del Estado, ¿garantizan la ejecución de la A-15 y la A-11? 

Ya hemos visto que ha habido una restricción de proyectos. Yo estoy volcado para que el tramo Sauquillo-Almazán finalice este año y que el último tramo se vaya abriendo poco a poco. Las obras van dando sus pasos pero la restricción económica afecta a todos. Estamos en una situación muy difícil y tenemos que hacer sacrificios.