La Consejería de Educación de la Junta ha autorizado al Centro de Formación Agraria de Segovia a impartir un segundo programa del perfil ‘Auxiliar de ganadería productiva y deportiva’ del primer nivel del programa de cualificación profesional inicial.

Según informó hoy la Delegación Territorial de la Junta, una vez finalizado el plazo ordinario de admisión y matrícula en centros docentes sostenidos con fondos públicos para cursar programas de cualificación profesional inicial en el curso 2010/2011, la administración educativa ha detectado una alta demanda por parte del alumnado para cursar determinados programas, como el de ‘Auxiliar de ganadería productiva y deportiva’. Por esta razón se ha decidido impartir un nuevo programa en las dependencias, que albergan el Centro Ecuestre de Castilla y León.

Los programas de cualificación profesional inicial están destinados a alumnado mayor de 16 años que no haya obtenido el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria. Su objetivo es proporcionar a los jóvenes las competencias profesionales necesarias para que tengan la posibilidad de conseguir una inserción sociolaboral satisfactoria o de proseguir estudios en otras enseñanzas.

El programa Auxiliar de ganadería productiva y deportiva’ ofrece formación a los alumnos para desarrollar su actividad profesional por cuenta ajena en los departamentos de producción de explotaciones ganaderas dedicadas a actividades tanto productivas como deportivas. También se les proporciona la capacitación necesaria para realizar tratamientos con biocidas en recintos, instalaciones y vehículos ganaderos.

Actualmente, en Castilla y León, la empresas ganaderas demandan operarios y peones que tengan una formación básica relacionada con las distintas tareas de la actividad ganadera, tales como manejo de los animales, distribución de la alimentación, apoyo al manejo reproductivo y sanitario, pastoreo, control ambiental, recogida de productos ganaderos, o desinfección de instalaciones. Destaca el caso de la ganadería caballar donde se registra una demanda creciente de operarios por parte de los centros dedicados al recreo, la monta y otras disciplinas hípicas.