El Alcalde, acompañado del Concejal de Servicios Sociales, Andrés Torquemada, ha asistido al derribo de las dos últimas chabolas de El Tejerín, un poblado surgido en 1977 para solucionar de manera temporal los problemas de vivienda de un grupo importante de familias gitanas. Aquel año, el Ayuntamiento atendía la petición de la recién constituida Asociación de Promoción Gitana “Virgen de la Fuencisla” cediendo terreno en el valle de Tejadilla, en el paraje conocido como El Tejerín, para la instalación, con carácter provisional, de 7 módulos prefabricados en la zona.

Su ubicación al sureste de la ciudad, aislada del resto tenía como finalidad minimizar conflictos y el enfrentamiento con la población reacia a este tipo de intervenciones. En esos años se llevaron a cabo varios intentos de realojo sin éxito, ya que nuevas familias se trasladaban al poblado. Con el paso del tiempo, el desempleo, la falta de higiene, la drogodependencia, el absentismo escolar y la falta de expectativas laborales fueron deteriorando la zona.

En 2005, 65 personas vivían en El Tejerín según el censo. Son principalmente, jóvenes matrimonios con niños, con cualificación profesional baja y con ocupaciones ligadas a la construcción, la venta ambulante o la recogida de chatarra a las que se suman la cría de caballo y galgos, y la compra-venta de vehículos que proporcionan escasos e intermitentes ingresos lo que impide el acceso de estas familias a las promociones de viviendas.

Las malas condiciones de la zona se agravan con la instalación del colector de aguas residuales, la desaparición del camino de acceso, la ausencia de servicios públicos o privados y la venta de droga que provoca el rechazo generalizado de la población independiente de su relación con esa actividad.

En el año 2006, la Fundación Secretariado Gitano inicia su colaboración con los técnicos municipales de Servicios Sociales en el acompañamiento social de las familias. Se inicia un importante trabajo para la socialización de los vecinos de El Tejerín, fomentando conductas de convivencia social, su autonomía e incorporación en el resto de la ciudad en un ambiente normalizado. Siguiendo criterios de dispersión, que no de segregación por razón de su etnia, en el año 2008 comienza el realojo de las familias de El Tejerín lo que hace posible el derribo de dos chabolas y dos viviendas prefabricadas. El Plan continúa en el 2009, pero es en el 2010 cuando, en apenas unos meses, se materializa el realojo de 12 familias.

Este año se derriban los 5 módulos que quedan, las chabolas, los almacenes, perreras, leñeras, corrales y establos. Las dos últimas edificaciones, este viernes. El interés e implicación directa del Alcalde, su presencia en los actos de celebración del Día del Pueblo Gitano o la participación de la mujer gitana en el Día Internacional de la Mujer, un acuerdo adoptado en el Consejo Municipal de la Mujer, han contribuido a la implicación de las mismas familias de El Tejerín en la búsqueda de nuevas viviendas fuera de la zona marginal.

Ahora, eliminadas las infraviviendas, el Ayuntamiento trabajará en la recuperación medio ambiental del valle. Los esfuerzos del Ayuntamiento se centrarán ahora en el derribo de las 5 últimas viviendas prefabricadas del núcleo de la Carretera de Madrona surgido en 1987 (de donde ya han desaparecido otras 9 viviendas prefabricas y todas las chabolas) y en el realojo de sus habitantes. El progreso social de estas familias es un logro de toda la ciudad y el fruto del esfuerzo y la colaboración de todos los segovianos.