Cerca de un millar y medio de personas se reunió este sábado para degustar el tradicional cocido en la sexta edición de la fiesta de exaltación del garbanzo de Valseca.

Con motivo de la festividad patronal de San Isidro, la localidad organizó de nuevo la fiesta del garbanzo en la que se prepararon casi millar y medio de raciones de cocido, a un precio de cinco euros por persona, y que fueron consumidas en los parques del municipio, a unos quince kilómetros de la capital segoviana.

Para la comida colectiva se utilizaron 125 kilogramos de garbanzos característicos de la localidad, acompañados de 125 kilos de morcillo, 150 kilos de espinazo, 110 de tocino, 120 de chorizo, 80 kilogramos de patatas, 30 de fideos, 150 de berza y 1.300 rellenos.

La afluencia de personas fue algo menor que otros años debido a la climatología, con temperaturas frescas, por debajo de los diez grados, y al riesgo de lluvias que persistió durante toda la mañana. Aún así la convocatoria fue un éxito, según explicó el alcalde de la localidad, Miguel Ángel Palacios, quien recordó que el objetivo de la feria es conseguir una figura de calidad para los garbanzos que se producen y comercializan en el municipio.

Actualmente el término municipal dedica una superficie de siembra cercana a las 75 hectáreas, lo que supone un aumento respecto a las temporadas anteriores en que cada vez se mecaniza más la producción.

Previamente a la degustación del cocido a base de garbanzos se celebró la tradicional misa en honor a San Isidro, cantada por el coro parroquial de Valseca, para continuar con la procesión con la imagen del patrón por las calles de la localidad, amenizada por dulzainas y tamboriles; y que concluyó con una bendición de los campos.

Además se celebró el Mercado Medieval al que acudieron artesanos procedentes de diferentes provincias. También se celebró una exhibición de cetrería y, para acabar la jornada, una verbena musical.