Familias, alumnos y profesores respaldan el modelo educativo de enseñanza bilingüe de Castilla y León, tal y como revela el último informe de la Inspección Educativa sobre el desarrollo del bilingüismo en la Comunidad. Más de 31.000 alumnos estudian dos idiomas extranjeros en los 305 centros con secciones bilingües, de los cuales 29 son centros British Council de Castilla y León.

Este reciente informe revela el alto grado de satisfacción de la comunidad educativa con el modelo educativo de enseñanza bilingüe que desarrolla la Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Educación. Una de las conclusiones de este informe indica que los alumnos mejoran su competencia comunicativa en el idioma extranjero de forma “más rápida y eficaz en los centros bilingües que en los ordinarios y los estudiantes muestran mayor motivación e interés por aprender”, según informaron fuentes del Gobierno regional a través de un comunicado. Además, las familias están muy satisfechas con la escolarización de los alumnos en centros de estas características, con el proceso de enseñanza-aprendizaje que reciben sus hijos y con los resultados académicos que obtienen.

Otra cuestión que evidencia este estudio es que los centros bilingües poseen una mayor consideración social, puesto que han visto incrementada la demanda de nuevos alumnos e incluso las familias han cambiado a sus hijos de centro escolar al preferir centros con secciones bilingües.

Por su parte, los profesores se muestran “más motivados” y manifiestan un alto grado de colaboración e implicación en el desarrollo del programa de enseñanza bilingüe de Castilla y León, según este estudio de la Inspección Educativa.

Castilla y León es pionera en España en la implantación de la enseñanza de idiomas extranjeros. Tanto es así, que desarrolla desde hace años dos modelos bilingües. Por un lado, en el año 1996 el entonces Ministerio de Educación y Cultura suscribió con el British Council un convenio para desarrollar el Programa de Centros Acogidos al British Council (centros públicos de Infantil y Primaria y centros de Secundaria). El desarrollo de este programa en la Comunidad, regulado por el Ministerio, se inició en el curso 1996-97 y en la actualidad se lleva a cabo en 29 centros educativos de Castilla y León, cuenta con 6.888 alumnos, 150 profesores y 60 asesores

Tras la asunción de competencias, la Junta de Castilla y León inició en el curso 2000-01 actuaciones para potenciar el bilingüismo en Infantil y Primaria. Así, en el curso 2006-07 se convirtió en la primera comunidad de España en generalizar el aprendizaje del Inglés en el segundo ciclo de Infantil (desde los tres años) y en el primer ciclo de Primaria. Además, desde el periodo 2001-02 y hasta la actualidad unos 200 centros educativos imparten un segundo idioma extranjero (francés y alemán) dirigido a escolares de quinto y sexto de Primaria.

 

Modelo bilingúe

Precisamente, en este mismo curso Castilla y León creó un modelo bilingüe propio basado en la puesta en marcha de secciones bilingües en los centros educativos. Así, desde el curso 2006-07 y hasta la actualidad, la Comunidad cuenta con 305 centros de estas características, de los cuales 260 son de Educación Primaria y 45 de Secundaria. En total, más de 31.000 alumnos se benefician de esta enseñanza bilingüe mayoritariamente en Inglés, seguida del idioma galo y alemán. Además, con el objetivo de facilitar la conversión de colegios e institutos al bilingüismo, la Consejería de Educación dota a los centros de Primaria de un laboratorio de idiomas, de un maestro de refuerzo y subvenciona aquellos gastos que supone la creación de la sección. Además, los institutos de Secundaria cuentan con el apoyo de un auxiliar de conversación.

Junto a ambos modelos, a nivel curricular la Consejería de Educación ha potenciado la enseñanza de idiomas extranjeros con la impartición de más horas por curso que las mínimas establecidas en la LOE. De ahí, que los escolares en Primaria reciban 175 horas más que las mínimas marcadas por la LOE (380), y los estudiantes de Secundaria cursen 35 horas más que las fijadas en la normativa estatal (420), lo que supone un total de 560 y 455 horas, respectivamente.