El artista Jose María García Moro ha fallecido hoy en su domicilio segoviano, en la calle Vallejo, poniendo fin a una brillante y artística trayectoria cultural. Miembro de la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce, el popular escultor, conocidio por su obra y por afables barbas. Aunque madrileño de nacimiento, Moro tenía un especial afecto a Segovia, donde fijó su residencia después de vivir  en otras ciudades como Puerto Rico y Nueva York. Licenciado en Bellas Artes, ejerció la docencia como profesor de la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Segovia, de cuya dirección también formó parte.

Los restos mortales han sido trasladados al Instituto de Medicina Legal, en el tanatorio segoviano San Juan de la Cruz donde se instalará la capilla ardiente y donde se espera la llegada de representantes de la vida cultural, politica y social segoviana.

Las reacciones no se han hecho esperar. El director de la Real Academia de Historia y Arte de San , Rafael Cantalejo, ha lamentado su  pérdida y ha considerado que «este gran artista plástico» tenía «la humildad de los grandes» y , aseguró emocionado,  «supo defender la posición de la estética artística en el seno de una academia en la que él destacaba como creador frente a los historiadores».

Tras una larga carrera artística realizó su última intervención en Segovia, el 1 de agosto de 2009, dentro del Festival OxigenArte. En su haber se encuentran trabajos de estudio y esculturas de tipo monumental, aunque las intervenciones artísticas en plena calle han sido sus preferidas y por las que se le conoce y reconoce en el sector.

Su despedida del arte consistió en la repetición de una actuación de 1966, en la que decidió compartir su proceso creativo son los viandantes y llenó la avenida Fernández Ladeda de Segovia de formas escultóricas de diferentes tamaños y de numerosos colores, que dejó al público para que las colocasen a su libre elección.

Moro es también autor de la escultura dedicada al folclorista Agapito Marazuela, y situó sus talleres en el centro de Segovia y en el Torreón de Los Mercado, en la localidad segoviana de Lastras del Pozo.

El Museo Esteban Vicente de Segovia editó el año pasado un compendio sobre la trayectoria del artista con tres tomos dedicados a su obra, que tuvo a los años 80 y 90 como los más prolíficos.