Puede que muchos no pudieran poner los codos sobre la mesa, el respaldo les viniera demasiado alto o los pies no les llegaran al suelo, pero los cien alumnos que hoy se convirtieron en procuradores por un día en el hemiciclo de las Cortes de Castilla y León no tardaron en sentirse a sus anchas en las sillas y hacer suyos los micrófonos, como si llevaran una legislatura allí.

La razón de este rejuvenecimiento de la política regional no podía ser más justa y adecuada: defender la bondad, el diálogo y la paz, valores con los que los estudiantes llevan todo el curso trabajando gracias a esta iniciativa, organizada por quinto año por Aldeas Infantiles SOS en colaboración con las Cortes.

Tanta es la habilidad para la dialéctica que algunos niños han demostrado en anteriores sesiones de este tipo que el presidente de las Cortes, José Manuel Fernández Santiago, bromeó con la prensa a la entrada sobre su posible papel de ojeador o ‘cazatalentos’. “Se descubre gente muy preparada para el debate en estos actos. Antes, en la formación escolar no se enseñaba a hablar en público como ahora y la democracia va a exigir que estos niños aprendan muy deprisa”, declaró el también presidente de la Fundación Villalar.

“Estáis un sitio que es la casa de la palabra abierta y vais a hacer un ejercicio democrático fundamental, que es muy sencillo pero muy importante. Aquí exponemos las razones de nuestras ideas, podemos estar de acuerdo o no, y al final se vota. La discusión no siempre es fácil, pero no pasa nada. Es mejor discutir aquí dentro que no fuera, con violencia”, dijo Fernández Santiago como palabras de bienvenida al centenar de escolares, para luego recordarles que en esta “jornada divertida y fecunda” iban a “aprender el valor del diálogo”, informa Ical.

La intervención del presidente de las Cortes sirvió para que los pequeños templaran nervios y aclaran gargantas antes de tomar la palabra en el estrado. El encargado de abrir fuego fue Álvaro Sánchez Mulas, del Colegio San Juan Bosco de Ávila, quien sostuvo que “la bondad es un sentimiento” que debe llevar a la gente a “ayudar a los que lo necesiten” y que el diálogo sirve para que la gente se “conozca” y “solucione los problemas”.

Tras él tomó la palabra Lucía Calle, del Colegio Juan Abascal de Burgos, quien insistió en que “el diálogo es la mejor forma que existe de expresas opiniones, llegar a acuerdos y resolver diferencias”. Por su parte, Raúl Fernández, de La Inmaculada de Ponferrada (León), recordó que “para ser adultos responsables” hay que “prepararse mucho y bien” y defendió que “es necesario recibir una buena formación y educación en valores” para ser “auténticas personas”.

Poco a poco, entre aplausos, sonrisas y algún que otro bostezo, desfilaron por el estrado los representantes del resto de colegios: Castilla y León (Palencia), Los Llanos (Segovia), Miguel de Cervantes (Salamanca), Virgen del Rivero (Soria), San José (Valladolid) y Medalla Milagrosa (Zamora). Respeto, tolerancia, ayuda, compañerismo o colaboración fueron algunos de los conceptos más repetidos en las intervenciones.

 Al final, y como les recordó el vicepresidente de Aldeas Infantiles SOS España, Javier Martín Burillo, los alumnos de Primaria que llenaron con su revitalizadora presencia el ambiente habitualmente serio y circunspecto de las Cortes fueron “diputados por un día”, pero serán “ciudadanos para toda la vida”, y como tal tienen el derecho y la obligación de “buscar un mundo mejor” con “ilusión y esperanza”.