Manipuladores de objetos y títeres, directores de escena y constructores de imaginarios fantásticos, el teatro contemporáneo checo, suponemos gran desconocido en España, llega a Segovia en el primer día de esta vigésimo cuarta edición del Festival Internacional de Títeres ‘Titirimundi’, con el Theatre of Forman Brothers, una compañía constituida por un equipo de más de treinta personas que conforma una auténtica comunidad teatral de nómadas sin un escenario permanente, y unida por una visión de trabajo y una estilo de vida común.

El monstruo es el motivo central Obludarium, en el que se ofrecen múltiples acciones teatrales y cuentos en una atmósfera de cabaret y en un espacio no convencional. El espectáculo presenta una galería de personajes salidos del imaginario del monstruo que los Forman han encontrado en cabarets, circos, entre los cómicos ambulantes, titiriteros, go-gos de discoteca y la parte más grotesca del cine mudo, pero también entre personas estigmatizadas por diversas anomalías y deformaciones.

En una zona casi oculta y poco frecuentada de Segovia como es la Plaza de Toros del Barrio de San Lorenzo, los Forman han desplegado una estructura cubierta construida por ellos mismos con aforo para unas 150 personas, justamente las que dieron cabida ayer, en la que fue su primera actuación y por tanto el acto de inauguración de este Festival.

El acto estuvo representado por prácticamente todas las instituciones segovianas: Pedro Arahuetes, alcalde de Segovia; María Teresa Rodrigo Rojo, subdelegada del Gobierno; Juan Luis Gordo, secretario general socialista en Segovia; Óscar López, en representación del partido socialista en la región; Juan José Sanz Vicente; o Juan Cruz Aragoneses, Claudia de Santos y Clara Luquero, en representación del Consistorio segoviano, así como otras personalidades como Juan José Garcillán, decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y de la Comunicación de la Uva en Segovia; Nuria Preciado, gerente de Segovia 2016 o la directora del Museo Esteban Vicente, Ana Martínez de Aguilar, entre otros, quienes de forma original, musical y cómica dieron por inaugurada esta nueva edición de Titirimundi brindando con champagne y deseando de esta forma, larga vida a Titirimundi.

Ni la lluvia impidió que el espectáculo se desarrollase con normalidad pese a soportar en algunos tramos de la larga cola de espectadores la lluvia fina pero intensa que caía sobre el barrio de San Lorenzo.