pueblo de Segovia estrena escudo

Este pueblo de Segovia estrena escudo y bandera que se convierten en «una manifestación pública de su identidad colectiva y una representación del legado heredado de generaciones pasadas».

Así, este pasado fin de semana tuvo lugar el acto oficial de presentación de los nuevos símbolos heráldicos municipales, escudo y bandera, en la plaza de la Constitución del Ayuntamiento de Armuña.

El acto contó con la intervención del alcalde de la localidad, Javier Sanz Rodríguez, y del historiador autor del estudio justificativo para la creación de los símbolos heráldicos municipales, Guillermo Alberto Pérez Romero.

Escudo de Armuña

En el caso del escudo, se trata de un elemento «castellano, cuadrilongo y redondeado en su punta, partido».

Según detalla el Ayuntamiento de Armuña, «en el primer cuartel, ondas de plata y azur, hasta un total de cinco». Mientras que, en el segundo cuartel, «sobre campo de gules, una espiga en oro». Además, «al timbre, corona real abierta y sin diademas, que es circulo de oro engastado de piedras preciosas, compuesto de ocho florones de hojas de acanto sumadas de perlas, visibles cinco».

Bandera de Armuña

Por lo que respecta a la bandera del Ayuntamiento de Armuña, es de «tradición castellana, cuadrangular, de color carmesí, por ser este el propio de la tradición vexilológica castellana».

Armuña

Este pueblo segoviano, según recoge Segovia Turismo, está «enclavado en el valle del Eresma y su afluente el río Moros ha definido su historia, economía y actividades.

Hacia 1080 un caballero de Burgos, llamado Martín Muñoz, tomó por esposa a Gimena Bagudo, hermana de Pedro Rodríguez, militar de distinción a quien había tocado vastar tierras en la distribución que se hizo. Llevó en dote toda la campiña y su marido pobló y restableció muchos pueblos a los que dio nombres de su familia. Así nacieron los pueblos de Martín Muñoz, Blasco Muñoz, Gutierréz Muñoz y Armuña, nombre de una hija suya. Dicho caballero contemporáneo del Cid y general suyo (asi áparece en el Cantar del Mío Cid), formó parte de la Reconquista.

Otra teoría dice que el origen de su nombre es árabe, «Al munia», refiriéndose a ”el huerto”, nombre que pondrían los mozárabes repobladores, aunque, como hemos visto, la repoblación estuvo a cargo de Martín Muñoz tras la Reconquista.

Como dato curioso en el cerro del Otero, en el cierre de la curva ferrocarril, aparecieron yacimientos de restos de fósiles del Critácico, peces, restos de tortugas, cocodrilos y dinosaurios. Algunas de estas piezas se pueden comtemplar en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid.

También en Armuña se encuentran los restos de una villa romana: Los Casares. Fue un importante «Palacio», con unas porpociones realmente singulares, relacionado directamente con el emperador Teodosio (375-395), nacido en Coca en el año 347. En este terreno se encontraron fragmentos de cerámica.

Aquí hay yacimientos arquelógicos de interés. Desde el cretácico, pasando por poblados vacceos, romanos, visigodos, musulmanes y cristianos hasta nuestros días, todos han dejado su huella en estas tierras.

Cuenta con una pedanía, Carbonero de Ahusín, municipio que fue independiente hasta 1972 pasando a constituirse como entidad local menor un poco más tarde. El municipio de Añe estuvo incorporado como pedanía a Armuña entre 1972 y 1980, fecha en la que pasa a ser independiente de nuevo».

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