Las matriculaciones de automóviles en Castilla y León alcanzaron las 1.544 unidades en los quince primeros días de mayo, lo que supone una subida del 63,3% con respecto al mismo periodo de 2009, según datos del Instituto de Estudios de Automoción (IEA) facilitados a la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (GANVAM), que representa a 2.400 concesionarios y 3.000 compraventas. En el conjunto de España, las ventas aumentaron un 43%, hasta alcanzar las 41.321 unidades en esta quincena.

De este modo, el mercado automovilístico protagoniza un comportamiento positivo gracias al Plan 2000E de ayudas directas, que ha actuado como un “auténtico dinamizador” de la demanda devolviendo la confianza a los consumidores de que también ahora es un buen momento para cambiar de vehículo.

Por canales, las compras de particulares -que están siendo los principales beneficiarios de este plan- cerraron la primera quincena de mayo con 1.324 matriculaciones, lo que supone un crecimiento del 44,5%.

Las ventas de empresas, por su parte, experimentaron una caída del 0,5%, hasta situarse en las 208 unidades, mientras que las matriculaciones de las compañías alquiladoras crecieron un 50%, con 12 unidades.

Los vendedores insisten en que los buenos resultados de ventas obtenidos no son sintomáticos de una recuperación real del mercado sino fruto de un hecho coyuntural que está llevando a los automovilistas a adelantar las compras ante el fin de las ayudas del Plan 2000E y la inminente subida de dos puntos del IVA a partir de julio.

Ganvam advierte que la no renovación del plan de ayudas puede sumir al sector de la distribución de automóviles –integrado en un 80% por pequeñas y medianas empresas- en una “situación insostenible”, con una caída de las ventas de 100.000 unidades y la pérdida de hasta 10.000 puestos de trabajo en las redes de distribución en la segunda mitad de año.

Según el presidente de Ganvam, Juan Antonio Sánchez Torres, “concesionarios y compraventas llevan soportando la crisis desde hace dos años y medio, han perdido músculo financiero y se encuentran muy debilitados, con unas posibilidades de acceso al crédito muy limitadas. Sin duda, una bajada drástica del mercado como la que esperamos a partir de junio puede provocar una debacle y hacer que caigan como auténticas fichas de dominó”.