Los personajes de Lope de Vega y Calderón de la Barca se llena de estilo y sofisticación gracias a la aguja de los mejores modistos españoles. Elio Berhayer, Francis Montesionos, Ana Locking… todos han diseñado grandes trajes para los grandes personajes del teatro español y ahora el Juan Bravo acoge la exposición que los reúne a todos. Comisariada por Andrés Peláez Martín, director del Museo Nacional del Teatro, la muestra permanecerá en la ciudad hasta el 7 de enero.

La exposición pretende mostrar la intensa relación entre moda y teatro, a partir de la exhibición de 35 trajes creados para vestir a personajes de teatro clásico por Elio Berhanyer, Jesús del Pozo, Francis Montesinos, Ágatha Ruiz de la Prada, Devota & Lomba, Miguel Palacio y Ana Locking; recalcando así la importancia del trabajo del figurinista en las artes escénicas.

Con motivo de la celebración del XXXI aniversario del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, dedicado en esta edición monográfica a la Mujer, «se pensó en vincular el teatro con la moda mediante la organización de un desfile en el que siete de los más importantes diseñadores españoles vestirían a personajes del teatro clásico», indican los organizadores.

En este desfile participaron con cinco diseños cada uno, siete de los diseñadores más prestigiosos de la moda española: Elio Berhanyer, Jesús del Pozo, Francis Montesinos, Ágatha Ruiz de la Prada, Devota & Lomba, Miguel Palacio y Ana Locking. Cada uno propuso cinco modelos, que debían estar relacionados por el mismo leitmotiv, la máxima relación posible con el mundo del teatro. El verdadero desafío para estos creadores era vestir, no a una mujer concreta, sino a un ente de ficción, una idea que en su día emanó de un dramaturgo.

La actividad contó con el apoyo y financiación de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y de Clementina Díez de Baldeón, presidenta de la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados. Como comisarios del desfile, participaron Paco Moreno y Pedro Mansilla.

Este proyecto buscaba establecer nuevos nexos de unión entre el mundo de la moda y el teatro; con la idea de lograr una revitalización del figurinismo teatral al mismo tiempo que dar una gran proyección social a todos estos aspectos tradicionalmente olvidados en el mundo del teatro; al vincularlo a creadores actuales, y conocidos por el gran público; incluidos los más jóvenes, los grandes ausentes del teatro. Ahora, esos 35 trajes, llegan a Segovia.