La inversión prevista para la ejecución de todo el proyecto alcanza los 32 millones de euros. La alternativa elegida tiene en cuenta aspectos medioambientales y económicos, un proyecto redactado por INCISA, cuya actuación más importante es la recrecida de la presa de Revenga.

Tres son las alternativas que se proponen en este proyecto aguas abajo del embalse de Revenga, en las que el volumen del futuro embalse engloba al pantano actual. Se basan en la construcción de un nuevo dique de unos 200 metros aguas abajo, de una altura similar al existente y que sumergiría al actual.

 La capacidad de almacenamiento de agua, el presupuesto, el encaje de la N-603 con la nueva infraestructura son factores tenidos en cuenta en las tres alternativas a parte de los factores medioambientales.

 

La mejor alternativa

La opción barajada desde el Ayuntamiento de Segovia supone la recrecida de la presa de Puente Alta, cuyo volumen de embalse se situaría entorno a los 6 hectómetros cúbicos, con un altura de muro de 55 metros y el trazado de la variante de la carretera sobre coronación. Se trata de un presupuesto que ronda los 18.734.000 millones de euros, en concepto de construcción de la nueva presa y la central de turbinado a pie de presa.

Este mismo plan contempla la ampliación de las conducciones entre el embalse y Segovia así como la adaptación de la potabilizadora del Rancho del Feo para que sea capaz de suministrar a más población y la construcción de una estación de bombeo en el pantano del Pontón para llevar agua a dicho Rancho en períodos de más escasez, como sería la época estival.

 

Energía bien aprovechada

Se plantea aprovechar la energía producida por el agua debido a la diferencia de cota originada por el nuevo embalse. Esta energía eléctrica1.5 GWh generada sería aproximadamente de un lo que supondría dar servicio a la demanda eléctrica originada por una población de unos 2.000 habitantes, prácticamente cuatro veces más el núcleo actual de Revenga.

 El Ayuntamiento espera contar con la participación tanto de los Ministerios de Medio Ambiente y Fomento, como de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta, así como el propio Consistorio. “No es una infraestructura caprichosa para la ciudad de Segovia, es absolutamente necesaria para un desarrollo ordenado y sostenible de nuestra ciudad y de acuerdo también con el Plan Estratégico desarrollado”, insiste el alcalde Pedro Arahuetes.

 “Se trata de un proyecto que podría estar finalizado en un período de diez años. Es una tramitación muy larga por lo que con toda seguridad la tramitación del proyecto se llevará a cabo en 2010”, concluye el regidor.