El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León calificó el caso sobre la construcción de los 46 miniapartamentos ilegales en la orilla del río Eresma de “una infracción urbanística muy grave” e impuso a los implicados en el caso una sanción de 350.000 euros. Así lo señaló hoy el alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, quien aplaudió la sentencia del TSJCyL. “Estoy satisfecho. Siete años de espera merecen la pena”, explicó en declaraciones a Radio Segovia.

El edil, que compartió la noticia a través de su perfil en Facebook con un «al fin», no ocultó su alegría señalando que “al final la verdad prevalece” y cargó contra “unas personas que se han aprovechado de una licencia urbanística”. En este sentido, Arahuetes se refirió a las palabras del magistrado que llevó el caso en la capital burgalesa y que señala una “intención perversa” y una “forma maliciosa”.

Según el regidor municipal, el juez tuvo en cuenta elementos como la cuantía y exceso de la obra ejecutada y se alegró por descubrir a tiempo la construcción. “Por suerte no llegaron a habitarse”, explicó. Al mismo tiempo, Arahuetes recordó que “yo fui muy criticado y se me condenó por injurias por una serie de calificativos”.

Finalmente, el edil incidió en la importancia de la sentencia “porque marca la pauta de actuación”, a partir de la cual, faltará resolver otros recursos. No obstante, el alcalde de Segovia volvió a suscribir las palabras del juez asegurando que “va a ser muy fácil restaurar la legalidad”.