El emblemático Torreón de Lozoya, buque insignia de la que fue la Obra Social y Cultural de Caja Segovia se alquilará para celebraciones y afrontará un proyecto de musealización con las obras de la colección de Caja Segovia con el fin de buscar rentabilidad. Dada la hipoteca a la que se expuso el edificio del siglo XIV para saldar una deuda tributaria derivada de una operación inmobiliaria que tuvo lugar en Asturias en el 2006, la Comisión Gestora se vio obligada a ampliar los usos de este espacio para “empezar a desarrollar una viabilidad económica”.

Así lo aseguró hoy el coordinador de actividades del Torreón de Lozoya, Rafael Ruiz, durante la celebración de un desayuno informativo organizado por la Federación Nacional de la Mujer Rural (Femur) del que se sirvió como ejemplo para asegurar que “nuestra alternativa de futuro pasa por rentabilizar este espacio pensando en una implicación económica y darle continuidad a la vocación cultural que tiene”.

A pesar de que por el momento no existen unas tarifas oficiales, el Torreón podrá acoger la celebración de actos tanto en sus salas como el propio jardín, ya usado en eventos culturales como la cita literaria Hay Festival o deportivos como la presentación de la plantilla del club Caja Segovia Fútbol Sala. Incluso bodas, para las que ya se recibió alguna propuesta de celebración para el mes de julio. Será el Patronato formado para conservar el patrimonio de la entidad el que se encargue de realizarlo tras su aprobación, que se prevé para principios del mes de abril, según Ruiz.

El coordinador de actividades destacó las posiblidades de uno de los edificios más importantes de la arquitectura civil segoviana, el tercero en visitas de la capital tras el Alcázar y la Catedral según sus datos, que recibió durante los últimos años unos 100.000 visitantes anuales, de los cuales un 10 por ciento procedían de fuera de la provincia. Entre ellas, se prevé una reconversión de su espacio para su acoger una exposición permanente de las obras de artes de la colección Caja Segovia. Además, tras realizar una pequeña obra de ampliación de un tramo de su escalera, se contempla el acondicionamiento de la torre con el objetivo de que pueda ser visitada.

Rafael Ruiz subrayó que las tarifas de visitas serán en todo caso “reales” pero que tendrán que ser acordes con los gastos generados por el edificio como los de luz o calefacción dependiendo de las estaciones. Se tratará, como aseveró de “una entrada módica para contribuir al desarrollo de Segovia haciendo cultura”.