El sector de la madera y el mueble representa más del 6% del valor añadido bruto regional y ocupa a cerca de 20.000 trabajadores en más de 2.000 empresas, muchas de ellas en la provincia de Segovia. Este sector atraviesa una situación crítica que se ha visto agravada con la crisis económica y financiera.

La Junta de Castilla y León ha anunciado en varias ocasiones planes específicos de apoyo al sector de la madera y el mueble, y en concreto el Consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, dio a conocer a los medios de comunicación el pasado mes de noviembre 22 planes sectoriales, varios de los cuales estaban incluidos bajo el epígrafe de “Planes de Sectores Históricos y Estratégicos”, entre los que se encuentra la madera y el mueble. La realidad es que este Plan, según el PSOE, tantas veces anunciado, no existe, como tampoco existe voluntad por parte de la Junta de Castilla y León en apoyar a uno de los sectores más castigados por la crisis.

En el pasado Pleno de las Cortes de Castilla y León, Octavio Cantalejo en nombre del PSOE, presentó una proposición para desarrollar un Plan Renove, consistente en ayudas directas a las compras que se efectuasen en establecimientos de nuestra comunidad autónoma y que se hubiesen adherido previamente a este plan. La propuesta era de ayudas del 25% del coste total de la compra, en una horquilla entre 300 y 1.000 euros.

En concreto, se trata de un Plan Renove que estimule el consumo, aunque, va dirigido a la compra de muebles y «no se puede diferenciar de dónde» proviene el producto. Son ayudas «puntuales y coyunturales», no «estructurales a largo plazo». Este programa tiene como característica que las compras necesitan de un periodo de reflexión y en general precisan de varias visitas a las tiendas, pueden producir efectos a medio plazo de familias que necesiten más tiempo de maduración para su decisión.

El Plan Renove Mobiliario puesto en marcha el pasado septiembre por el Gobierno Vasco para dinamizar el sector se cerró tras haber generado 160 millones de euros en ventas.

Hubo 43.387 solicitudes de ayudas para las compras y «por cada euro invertido por el Gobierno Vasco se generaron otros ocho euros». En total, se adhirieron al programa 1.467 establecimientos. Un programa similar se está desarrollando en Cantabria y Murcia, y está a punto de comenzar el de Andalucía.

«Esta iniciativa beneficiaría a las empresas del comercio de muebles y por extensión a los fabricantes, consumidores y trabajadores pues permitiría que este sector, tan azotado por la crisis, pudiera seguir ejerciendo su actividad en los próximos meses». Sin embargo el Partido Popular votó en contra de esta iniciativa.