La Confederación Hidrográfica del Duero invertirá 38,7 millones de euros para someter a depuración de ‘última generación’ el agua de 14 zonas sensibles de Castilla y León. Se trata de un tratamiento terciario, mucho más riguroso, que es necesario aplicar en áreas que exigen mayor control de la contaminación y, por tanto, los vertidos realizados en ellas deben someterse a unos requisitos adicionales.

En concreto son aguas superficiales destinadas a la obtención de agua potable que podrían tener una mayor concentración de nitratos superior a la establecida; lagos de agua dulce naturales que sean o podrían ser utróficos, así como zonas donde es obligatorio un tratamiento adicional para cumplir las expectativas de la Directiva Marco del Agua y la Directiva sobre el tratamiento de aguas residuales urbanas.

Estas actuaciones se desarrollarán en varios puntos de las provincias de Segovia, Ávila, Palencia, Salamanca, Valladolid y Zamora y, en último extremo, buscan reducir la aportación de nutrientes como el nitrógeno y el fósforo que favorecen el crecimiento acelerado de las algas y especies vegetales superiores, lo que provoca trastornos en el equilibrio de los organismos presentes en el agua. Este fenómeno, denominado eutrofización, afecta a la calidad final del recurso hídrico, que es precisamente lo que se quiere combatir con las 14 actuaciones, según explicaron fuentes de la CHD.

 

Zonas sensibles

En concreto, la Confederación invertirá en la provincia de Segovia, la partida superará los cuatro millones. Así, la CHD ampliará el tratamiento terciario al embalse de Burgomillodo, en Cantalejo, donde invertirá 600.000 euros para una zona sensible con 10.000 habitantes equivalentes. Mientras, en la ampliación, mejora y adecuación del sistema del embalse de San José, en Cuéllar, dedicará 3,57 millones. En este caso, la población equivalente se eleva a 25.000 personas.

Por lo que respecta a la provincia de Ávila, la CHD invertirá 3,5 millones de euros, que se distribuyen entre tres millones previstos para aplicar el tratamiento terciario en Barco de Ávila donde afectará al embalse de Santa Teresa. Este municipio cuenta con 10.200 habitantes equivalentes, que se calculan en función de la carga contaminante generada por personas e industrias. Los otros 500.000 euros se dedicarán para aplicar el tratamiento terciario en Arévalo que bebe del embalse de San José. En este caso, la población equivalente es de 20.000 habitantes.

En Palencia, la inversión prevista se eleva a 7,063 millones de euros, que servirán para ampliar y aplicar el tratamiento terciario en el embalse de San José, en Venta de Baños, con una población equivalente de 20.000 habitantes. Mientras, en Salamanca, la Confederación invertirá 6,56 millones de euros para actuar en la ampliación, mejora y adecuación del sistema de tratamiento del embalse de Santa Teresa, en Guijuelo, y en el emisario del embalse de Villalcampo, en Peñaranda de Bracamonte. En el primer caso, la partida se eleva a los 5,18 millones, y en el segundo, a los 1,38, con 30.000 y 15.000 habitantes equivalentes, respectivamente.

Una de las provincias con mayor número de intervenciones es Valladolid, en concreto, con cuatro. La inversión global asciende a 5,5 millones, distribuidos en la implantación del tratamiento terciario en los municipios de Íscar, Tordesillas, Tudela de Duero y Valladolid, donde también efectuará actuaciones de adecuación. En este caso, la zona sensible es el embalse de San José. En su conjunto, suman una población de 836.504 habitantes equivalentes, con 11.500 y 15.000 en los dos primeros casos, y con 10.000 y 800.000 en los otros dos.

En la provincia de Zamora la inversión se eleva a 10,86 millones, que se repartirán entre la adecuación e implantación del tratamiento terciario en el embalse de Villalcampo a su paso por Toro, y en tres actuaciones en la capital que también afectan a este embalse: la adecuación para el tratamiento terciario, con una inversión de cinco millones; conexión de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Zamora con Morales del Vino, con 800.000 euros, y en actuaciones en los colectores de Monfarracinos, entre otros, con 2,2 millones. Finalmente, en el embalse de Ricobayo, en Benavente, la Confederación Hidrográfica del Duero tiene previsto invertir 500.000 euros en la implantación del sistema terciario, para una población con 30.000 habitantes equivalentes.

Estas actuaciones tienen como último objetivo alcanzar, en el umbral de 2015, el buen estado ecológico de los ríos, y se completan con otras medidas previstas en el II Plan Nacional de Calidad de las Aguas que supondrá el desembolso de 1.050 millones de euros en Castilla y León por parte del Ministerio de Sanidad, que asume 343 millones, un tercio de la inversión, y de la Junta, que aportará el resto, 713 millones.