El sabor del fin de las navidades tiene color de crema, nata y chocolate. Un año más, miles de segovianos volverán a comprar el tradicional Roscón de Reyes para endulzar una fiesta de Reyes Magos que no se verá amargada por la crisis económica. Así lo asegura a Segoviaudaz.es el presidente de la Asociación de Pasteleros Segovianos, Jesús Manso, quien señala que “la gente no olvida estas tradiciones”, que superan malas situaciones en torno a la familia y el dulce más típico de estos días.

Desde la pastelería que regenta Manso en el barrio de La Albuera, Pastelería Anyou, el trabajo frenético de estos días finalizará tras la realización de más de 1.600 roscones a costa, eso sí, de escasas horas de sueño. Como nos confiesa sin soltar la manga pastelera, el equipo reforzado en esta época con familiares e incluso amigos, puede llegar a dormir únicamente una media de dos o tres horas al día.

Trabajo a contrarreloj con el objetivo de tener todo listo para una tradición que se remonta a la época romana cuando se cocinaban tortas de higos, dátiles y miel, dedicadas al dios Saturno para festejar los días más largos tras el solsticios de invierno. Otras tradiciones hablan del regalo que se hacían entre reyes de diferentes países para felicitar el comienzo de año. Los roscones, decorados con flores, se repartían por todo el continente para convertirse en la primera comida tradicional del año.

De varios tamaños y de varios sabores, lo que no cambia es el interior del mismo. Una figurita de buena suerte volverá a ofrecer fortuna a quien la encuentre, y un haba de mala suerte “obligará” al comensal a pagar el roscón. ¡Y vuelta a empezar!

Buen provecho y ¡felices Reyes Magos!