La Junta de Castilla y León ha declarado el retablo mayor de la iglesia de San Juan Bautista bien de interés cultural con categoría de monumento. El retablo integrado en el inmueble, es una parte fundamental de la iglesia. La obra compuesta de pinturas y esculturas está dedicada al San Juan Bautista, y se sitúa en el altar mayor de la iglesia. Es una de las obras más sobresalientes del renacimiento en nuestra comunidad, aunando el flamenco con la herencia italiana.

El retablo, de dos estilos diferentes están magníficamente relacionados. Presenta a través de una función doctrinal, un marcado carácter antropológico en el que predomina la exaltación de la fe.

Formado por un conjunto de veintiuna tablas que se distribuyen en el retablo organizado en cinco calles, con banco, cuerpo de tres pisos y ático.
En el banco aparecen representados los cuatro evangelistas con sus respectivos símbolos alados, separados en el centro por el hueco del sagrario. Destaca por su realismo la figura de San Lucas.

En el primer cuerpo y en la calle central se encuentran las historias principales de este retablo. En el primer cuerpo con escenas de la vida de San Juan Bautista. En la calle central se refieren escenas de la vida de Jesús.

El resto de los huecos muestra una serie de santos, mártires y arcángeles sin nexo narrativo alguno, que puede responder al nuevo ensamblaje con motivo del traslado ya reseñado, que dio lugar a una alteración del orden original. De esta forma encontramos que las tablas referidas al «Abrazo de San Joaquín y Santa Ana ante la Puerta Dorada» y «El lavado de los pies de Jesús por la Magdalena en casa del fariseo» aparecen fuera de contexto. La Virgen sólo se referencia a través de la tabla del «Abrazo ante la Puerta Dorada», en la que se anuncia el nacimiento de la madre del Mesías, y en un medallón que forma pareja con el de un ángel en los extremos del ático.

Los cinco cuerpos están separados por frisos con bajorrelieves y altorrelieves, con  cresterías que coronan las tablas. Las calles, a su vez, están separadas por pilastras a candelieri o con diversos motivos como águilas y puttis; delante de ellas, columnas abalaustradas. Todo ello con una rica policromía. La obra se remata con la figura del Padre Eterno en la calle central y dos veneras a los lados.

Todo este bello conjunto pictórico, compartimentado por columnillas, pilastras y frisos con relieves historiados o motivos de ángeles, se encuentra enmarcado en los laterales por dos grandes columnas abalaustradas, ricamente decoradas, que se levantan sobre sendos plintos con relieves de seis profetas, y que se coronan con dos ángeles de bulto tocando la trompeta.

Otros BIC castellano leoneses

Por otra parte, existen bienes en Castilla y León declarados BIC antes de la Ley de Patrimonio Cultural de Castilla y León del año 2002. Esta nueva ley estableció distintas catalogaciones para estos bienes de interés cultural que ahora se van otorgando de forma progresiva para adecuarlos a la normativa.

También han sido acordados la adecuación a la categoría de monumento del convento de Sancti Spiritus, la iglesia de San Pedro del Olmo y la ermita de Santa María de la Vega, todos ellos en Toro (Zamora), delimitando su entorno de protección. En el caso del convento y la ermita también se incluye dentro de esta declaración su conjunto de bienes muebles.

Por último, la ciudad de Dueñas, en Palencia, pasa a tener la categoría de conjunto histórico delimitando su entorno de protección.