El secretario de organización del PSOE de Segovia, Alberto Serna, criticó hoy el derroche de la Diputación de Segovia, traducido en la existencia de entre 12 y 14 asesores políticos a sueldo, diputados provinciales del PP liberados con retribuciones “superiores a la media de otras diputaciones”, la compra de un coche de lujo de 69.000 euros, o que el presidente de la Diputación y varios diputados llevaran “se marchasen de vacaciones pagadas a China”.

Tras las últimas declaraciones realizadas por el secretario de organización del PP segoviano, Miguel Ángel de Vicente, en las que achacaba la crisis a la “nefasta” herencia socialista; Serna aseguró que los recortes del Gobierno son una consecuencia de los “derroches de las comunidades autónomas gobernadas mayoritariamente por el PP y de la nefasta gestión de las cajas de ahorro que ha contaminado la deuda del Estado, presididas mayoritariamente por gestores como carnet del PP, como es el caso del Sr. Rato y Atilano Soto en Bankia”.

Además aludió a la petición de rescate de las comunidades autónomas populares de Valencia y Murcia por parte del Estado, a la deuda de 5.476 millones de euros de Castilla y León, y a la de 6.891 millones de euros, “el 25 por ciento del total de la deuda de la Administración Local” del Ayuntamiento de Madrid, para señalar “que esta es la herencia recibida” y que “deje de mentir y confundir” a los españoles y “dé la cara”, asumiendo su responsabilidad de gobierno, sin buscar culpables.

El PSOE de Segovia pidió al PP que “en lugar de buscar culpables se mire hacia adelante y se gestione la crisis con responsabilidad”, para lo que señala la urgente necesidad de un Pacto de Estado entre las diferentes fuerzas políticas con vocación de gobierno. “España tiene que salir de la crisis con el esfuerzo de todos. Hoy más que nunca es necesaria la unidad de acción”, señaló Serna.

Para finalizar, el socialista aseguró que “el PSOE no va a hacer la misma oposición que hizo el PP cuando gobernaba el PSOE, que se opuso a todas las medidas de ajuste” y abogó por “un gobierno que mantenga la calma y no emita señales de pánico, dando bandazos”.