Los vecinos de la localidad segoviana de Zarzuela del Pinar convirtieron su pueblo hoy en un belén viviente al recrear los pasajes de la Natividad en una actividad en la que participaron la mayoría de sus habitantes.

La recreación del Belén se desarrolla en este pueblo desde el año 1997 en que la Asociación de Madres y Padres de Alumnos quisieron organizar una nueva actividad, además de la Cabalgata de Reyes, que animara a niños y mayores. Así, con el apoyo del párroco surgió el belén viviente que comenzó recreando escenas tradicionales para después año tras año ir evolucionando con la colaboración y las aportaciones de los vecinos del pueblo.

Con puestos de actividades tradicionales y con los habitantes ambientados para la ocasión, Zarzuela del Pinar, de 600 habitantes, se convirtió en Belén de Judea, al que acudieron numerosos visitantes de la comarca

Con la caída de la tarde se escenificó el nacimiento de Jesús en una puesta en escena que arrancó con la suelta de globos en las eras, desde donde la Virgen María y San José iniciaron su marcha con el borriquillo hacia el pueblo, con paradas y con actos teatralizados en el castillo de Herodes, la búsqueda de posada y diversos encuentros hasta llegar al portal, donde concluyó la escenificación, en el centro de la localidad.

En el trayecto no faltaron escenarios como un puente con pescadores, una panadería, carnicería, hilanderas, escenas de trilla, herrería, una posada, el molino, artesanos, alfareros, telares, y los habituales pastores y profesionales de carpintería.

No es el único lugar de Segovia donde se puede disfrutar estos días de belenes vivientes, ya que también otras localidades representan estas escenas. Es el caso de localidades como Valverde del Majano, donde los escolares son los protagonistas de la escenificación del nacimiento. Y más solera tiene el de Otero de Herreros, donde desde hace 35 años participan no sólo los niños del colegio sin también los padres y los profesores. Todos ellos, incluso miembros de la Corporación municipal, participan ataviados con las diferentes indumentarias elaboradas durante los últimos meses para recrear el Nacimiento del niño Jesús