Los robos en el Polígono Industrial de Valverde del Majano, siguen siendo, lamentablemente, una noticia. El último, que se llevó a cabo el día 6 de enero en la empresa Distribuciones J.L. Sanz se ha saldado con unas pérdidas alrededor de 36.000 euros, el hurto de dos furgonetas, una de ellas encontradas en Getafe; y desperfectos en maquinaria, como ha contado el propietario del negocio a Segoviaudaz.es.

El propietario que abandonó su almacén el día 5 de enero alrededor de las 19:30 horas, no pudo dejar de pasar al día siguiente alrededor de las 11:00 horas por el mismo «sencillamente me pasé porque no me fío después de todo lo que está pasando», ha comentado. Al llegar, la cerradura se encontraba en el suelo y en la puerta habían sido colocadas una pila de cajas para evitar la entrada, lo que da a entender que los ladrones escaparon por otra de las salidas.

Los hechos, que han sido denunciados a la policía, se han saldado además con numerosos palés de alimentos destrozados y la inquietud por parte del empresario, y de la Asociación de Empresarios del Polígono Nicomendes García de Valverde del Majano. «Además de las pérdidas físicas, a nivel personal te quedas sin dormir mucho tiempo», ha concluido.

Por otro lado, ASEPINVAL se ha visto obligado a crear un protocolo de seguridad, ya que como ha afirmado a este medio su presidente, Jorge Miguel Peña, «esta situación cada vez preocupa más a todos los empresarios del Polígono». A espera de cerrar presupuestos y presentarlos ante la Guardia Civil, el Ayuntamiento de Valverde y la Subdelegación del Gobierno, los empresarios se han planteado la necesidad de contratar una empresa de seguridad que vigile el Polígono más allá del escaso control que  las patrullas de la Guardia Civil pueden ofrecer. El proyecto plantea la posibilidad de cerrar el polígono alrededor de las 21:00-22:00 horas y ofrecer a aquellas empresas que tienen que descargar mercancías, el derecho a entrar a horas diferentes, pero siempre mediante un control con una empresa de seguridad.

En la última reunión, que se llevó a cabo el 22 de noviembre, poco después de los últimos robos en el 2010, la asociación planteó además, el cierre de zonas de paso de vehículos en determinados puntos que ahora mismo se encuentran abiertos y que por lo general son pasos de acceso a la parte trasera de las naves; la iluminación de las zonas oscuras del Polígono que normalmente coinciden con las partes traseras de las naves situadas en la calle Álamo y en la calle principal del Polígono, dónde están ocurriendo la mayoría de los robos; la contratación de personal de seguridad para hacer servicio de vigilancia nocturna.

Un presupuesto que ascendería a unos 57.000 euros anuales, que sería pagado por el conjunto de empresarios de la zona. «No podemos hacer que nos quiten nuestras ganas de trabajar» ha concluido Peña.