El Palacio Episcopal de Segovia reabrió hoy sus puertas tras nueve años cerrado al público. Un hecho que el obispo, Ángel Rubio, calificó como “un día grande e histórico”. Este inmueble, que sirvió de residencia a los obispos desde mediados del siglo XVIII, alberga actualmente tres colecciones de arte: la del Museo Diocesano, la de vidrio y cristal de la Real Fábrica de La Granja y otra de cerámica de los Zuloaga, como recoge la agencia de noticias Ical.

Su reapertura ha sido posible gracias al convenio de cesión que firmó el Obispado hace tres años con la sociedad Museo Doña Juana S. L. (constituida por los hosteleros Eleuterio Laguna y Juana Lomillos y su sobrino Javier Ayuso), en el que se establecía que esta empresa, convertida ahora en Fundación, se encargaría en la gestión del inmueble durante 25 años.

El nuncio del Papa en España, Renzo Fratini, fue el encargado de la bendición de las nuevas instalaciones y destacó “el interés” que existe en el país por el mantenimiento de las obras de arte religioso. Además, numerosas autoridades asistieron a la inauguración, entre ellas el delegado del Gobierno en Castilla y León, Ramiro Ruiz Medrano; la subdelegada, Pilar Sanz; y el alcalde de la capital segoviana, Pedro Arahuetes.

Javier Ayuso, en representación de la Fundación que se encargará a partir de ahora de la gestión del Palacio Episcopal, resaltó que continuarán “trabajando con cariño para perpetuar este proyecto en el tiempo”, mientras que el primer edil puso como “ejemplo de desarrollo y protección del patrimonio” la recuperación de este museo gracias a una iniciativa privada, y recordó que ser Ciudad Patrimonio de la Humanidad “lleva aparejada una responsabilidad”.

Antes de recorrer las diferentes salas en las que se distribuyen las piezas, el obispo de Segovia señaló que los museos son “una parte importante del patrimonio cultural de la Iglesia”. “No es sólo un almacén de obras de arte, es un ente vivo, dinámico y evangelizador”, subrayó. Rubio indicó la conveniencia de la existencia de estos museos y “que estén en manos de la Iglesia”, porque son “objetos sagrados y deben ser contemplados por su dimensión religiosa”. Además, recalcó que estas piezas siguen siendo “testimonio de la fe y de la vida”. Por este motivo, mostró la voluntad del Obispado de continuar “perfeccionando y aumentando” las obras expuestas en este centro, apunta Ical.

El Museo Palacio Episcopal se encuentra ubicado en la primera planta de este edificio construido en el siglo XVIII. La primera parte muestra la exposición ‘Arte Diocesano Retrospectivo’ que se realizó con motivo de la celebración del IV Centenario de la muerte del comunero Juan Bravo. La muestra estuvo formada por obras existentes en el Palacio Episcopal y otras que fueron cedidas por parroquias de todas las diócesis. Actualmente, 38 de estas obras se pueden ver en la colección inaugurada hoy.

Además, también se puede contemplar una selección de más de 300 piezas de vidrio y cristal de La Granja, de una cronología que parte del siglo XVIII hasta el XIX, y que pertenecen a la colección privada de los hosteleros Eleuterio Laguna y Juana Lomillos. El conjunto abarca la totalidad de etapas de la manufactura segoviana y ha sido organizado de forma cronológica por estilos y épocas.

El Palacio Episcopal también dedica cuatro salas a exponer por orden cronológico más de 300 obras de cerámica, pintura y fotografía de Daniel Zuloaga y familia, así como del taller y de los colaboradores y amigos. Se exponen obras de pequeño formato y grandes murales utilizados para decorar portales y fachadas de edificios.

El Palacio Episcopal, donde también se pueden visitar las dependencias que sirvieron de residencia a los obispos de Segovia desde mediados del siglo XVIII hasta 1969, abrirá sus puertas de lunes a domingo, de 10 a 19 horas, y con un precio de tres euros para la entrada general y de dos para grupos, niños y jubilados.