El Obispo de Segovia, Ángel Rubio, aseguró en su carta pastoral que “el ayuntamiento no es la parroquia ni la parroquia es el ayuntamiento”. Bajo el título ‘La Iglesia contribuye a crear una sociedad mejor” asegura que los bienes parroquiales “no forman parte del patrimonio del municipio ni los bienes municipales forman parte del patrimonio de la parroquia”. Según explica a los fieles, “los bienes eclesiásticos, ciertamente, pertenecen al ‘pueblo’, pero no a la comunidad civil cuyo representante es el ayuntamiento, sino al pueblo de Dios, a la comunidad cristiana históricamente organizada en la parroquia y diócesis”.

Estas afirmaciones, efectuadas dentro del contexto de la Jornada Diocesana, responden para el Obispo de Segovia a la importancia de recordar que “la Iglesia ha tenido y tiene sus propios fondos económicos, sus propios ingresos, que no se confunden con los de la institución civil”. “Los cristianos han pagado durante siglos a sus parroquias una serie de cuantiosos impuestos (diezmos y primicias) para el sostenimiento del clero, el culto (edificios, ornamentos, etc.) y la asistencia a los necesitados”, explicar tras asegurar que “cualquiera que se asome a los archivos parroquiales, especialmente a los libros de cuentas parroquiales (libros de fábrica y de tazmías), podrá comprobar que la parroquia ha sido una de las instituciones más vigorosas y fructíferas de la historia de Occidente y que la economía parroquial era infinitamente más capaz que la concejil o municipal (cuando ésta existía)”.

Segovia cuenta con 145 sacerdotes con tarea pastoral y casi medio centenar de jubilados que, el pasado año, celebraron en la Diócesis de Segovia 1112 bautismos, 869 primeras comuniones, 495 confirmaciones y 471 matrimonios. Además, el Obispo de Segovia recuerda que Cáritas, en nombre de la comunidad cristiana, ha atendido a más de 1.050 personas, para lo que se han destinado cerca dos millones setecientos mil euros. Por otra parte, la diócesis ha destinado más de cien mil euros a la actividad misionera y doscientos cuarenta mil euros para colaborar con el exterior a través de Manos Unidas. En este contexto, Rubio incide en la importancia de señalar la casilla de Iglesia Católica en la Renta ya que, asegura, “repercute en el bien de todos”.