La exposición descubre la figura del pintor renacentista a través de las tablas que le vinculan con esta ciudad, obras que se muestran arropadas por un conjunto de piezas ilustrativas del ambiente cultural de la época de los Reyes Católicos en Santa Cruz la Real, la Catedral y la corte del Alcázar.

El presidente de la Diputación Provincial, Francisco Vázquez, y el director general de Políticas Culturales, José Ramón Alonso, fueron los encargados de inaugurar la muestra. Vázquez destacó que esta iniciativa cultural ha sido posible gracias a la colaboración entre Diputación y Junta, y aseguró que “si la cooperación institucional debe presidir siempre nuestras actuaciones, aún es más necesario en momentos de austeridad como el que vivimos”.

Además, se mostró también satisfecho de que estas obras pertenecientes al patrimonio artístico de la Diputación, que ahora estaban guardadas en dependencias de la Institución provincial, “puedan ahora ser disfrutadas por todos los segovianos y por quienes nos visitan”.

Por su parte, José Ramón Alonso agradeció la generosidad de la Diputación por haber cedido diversas piezas que, una vez acabada la muestra, permanecerán en el Museo provincial, y aseguró que se trata de una exposición que “pone a Berruguete en el sitio que se merece. Está muy bien montada y muy bien pensada”.

La muestra también se ha contado con la colaboración del Instituto del Patrimonio Cultural de España, dependiente del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, entidad que ha proporcionado la documentación de radiografías y reflectografías de las pinturas de Berruguete, incorporadas a la muestra y al catálogo. Además, han participado el Cabildo de la Catedral y el Obispado de Segovia, instituciones que han cedido obras.

Detrás de esta exposición hay también un gran trabajo de investigación histórica que ha contado, según se explica desde la propia Diputación, con la colaboración de Pilar Silva Maroto, experta en Berruguete del Museo del Prado; Fernando Collar de Cáceres, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid especialista en la pintura renacentista de Segovia, y Francisco Egaña Casariego, de la Universidad de Valladolid, responsable de la atribución del ‘Cristo crucificado’ de Berruguete a la capilla de la Santa Cueva del Convento de Santa Cruz de Segovia.

La exposición recorre la cultura de una época a caballo entre la Edad Media y el Renacimiento, y además de disfrutar las obras de Berruguete en Segovia, de pinturas de autores coetáneos y de otros en los que su huella se plasmó, también se muestran un puñado de piezas, numismáticas, de artes menores, necesarias para ilustrar los contenidos.

 

El primer renacentista

Pedro Berruguete es considerado el primer pintor del Renacimiento castellano por ser el introductor en Castilla de las nuevas soluciones técnicas y formales propias de la pintura italiana del Quattrocento.

Nacido en Paredes de Nava (Palencia), entre 1450 y 1455 realiza sus primeras obras castellanas desde un apego a la tradición gótica y las creaciones hispanoflamencas. Pronto viaja a Italia, hacia 1472-1473, para perfeccionar su formación, y allí entra al servicio del duque Federico de Montefeltro, en Urbino, para quien está trabajando también Piero della Francesca. En 1483 regresó a Castilla, donde permanecerá trabajando hasta su muerte en 1503.

La presencia de Berruguete en Segovia es fruto de la efervescencia artística de una ciudad que, enriquecida por la actividad ganadera y su potente industria pañera, se convirtió con los Trastámara en residencia real.