El Refugio de Rapaces de Montejo de la Vega cumple hoy 36 años, como uno de los principales espacios donde anidan y viven más aves carroñeras amenazadas por la falta de alimento.

Fue un 13 de enero cuando se inauguró el Refugio de Montejo y el Refugio del embalse de Linares, administrados respectivamente por WWF España y la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), en las hoces del Riaza y su entorno. La zona “es completamente excepcional, de valor internacional”, como escribió Daniel Magnenat, incansable estudioso de la vida salvaje en regiones remotas del mundo. Al ornitólogo suizo, que llegó a comprender y amar profundamente estos agrestes parajes, le recuerda ahora una placa con su nombre.

El presidente del Fondo para el Refugio de las Hoces del Riaza, Fidel José Fernández y Fernández-Arroyo, es uno de los principales defensores de este rincón y recuerda la “enorme ilusión” que despertó la idea de crear este Refugio al burgalés Félix Rodríguez de la Fuente. Y señala que la permanencia del Refugio resultó más difícil aún que su creación.

Televisión Española, en su documental “El guardián de Montejo”, resalta la extraordinaria y prolongada labor de dos hombres del pueblo, profundos conocedores de su fauna, que han merecido emotivos homenajes: Hoticiano, ahora guarda de Honor, y su hijo Jesús Hernando, guarda actual de WWF, que además mantiene el comedero de buitres. “Ambos han sido esenciales en la buena colaboración establecida entre naturalistas diversos y pastores y otros habitantes de la zona, seguramente como en muy pocos espacios naturales”, señala.

 

Trabajo desinteresado

También destaca el trabajo de los guardas del Refugio de la Confederación (Hilario Mañanes, luego José María Pérez, y ahora Juan Francisco Martín); sin olvidar a los conservadores o técnicos de WWF, guardas suplentes, refuerzos de vigilancia, informadores, voluntarios, patrullas del SEPRONA; varios agentes de la Junta de Castilla y León; y más de mil personas que han entregado desinteresadamente, al estudio y la defensa del Refugio, una parte considerable de sus vidas, “a menudo a costa de importantes sacrificios personales, no siempre reconocidos”, añade.

El Refugio ha aparecido ya en 3.600 publicaciones impresas, 47 congresos científicos, 273 charlas o conferencias, 218 programas de televisión y 575 de radio.

El Refugio de Rapaces de Montejo comprende en realidad dos Refugios de Fauna limítrofes: el de Montejo propiamente dicho y el del embalse de Linares del Arroyo, de 315 hectáreas, situado en el término municipal de Maderuelo y comprende las propiedades de la Confederación Hidrográfica del Duero, entidad que lo administra.

El objetivo básico del Refugio, de acuerdo con la asociación Adena, es el de “promover un desarrollo sostenible del entorno, compatibilizando la conservación de la naturaleza con el mantenimiento de las prácticas tradicionales de la zona”.

El año pasado, nuevas entidades suscribieron el comunicado conjunto ‘No se puede seguir así’, firmado ya por 29 asociaciones. Se refiere a la situación de los buitres y la ganadería extensiva, reflejada en las conclusiones de las III Jornadas y de los últimos congresos sobre buitres, y que sigue reduciendo las posibilidades de alimentación de las carroñeras.