El Índice de Precios de Consumo (IPC) se elevó un 0,6 por ciento en Castilla y León el pasado mes de diciembre, con lo que la Comunidad cerró 2010 con una tasa interanual de la inflación del 3,2 por ciento, por encima del 3 por ciento de la media en España, la tasa más alta desde octubre de 2008, donde los precios aumentaron el mes pasado un 0,7 por ciento respecto a noviembre, según los datos facilitados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Este fuerte incremento de los precios en la Comunidad a lo largo del año pasado, frente al 0,7 por ciento que subió la inflación en 2009, se debió en gran parte al encarecimiento del 15,7 por ciento de las bebidas alcohólicas y el tabaco, y a la subida del 8,9 por ciento del transporte, impulsada por la elevación del coste de los carburantes, y del 7,1 por ciento de la vivienda.

También aumentaron los precios de la enseñanza, un 2,9 por ciento; de los hoteles, cafés y restaurantes, un 2,4 por ciento; los alimentos y bebidas alcohólicas, un 0,8 por ciento; el menaje, un 0,8 por ciento, y del vestido y el calzado, un 0,5 por ciento. En el lado contrario se situaron el ocio y la cultura, las comunicaciones y la medicina, que se abarataron a lo largo del año pasado un 1 por ciento, un 0,7 por ciento y un 0,6 por ciento, respectivamente.

Por lo que respecta a la evolución en el último mes, aunque en diciembre se redujeron en la Comunidad un 1,5 por ciento los costes del vestido y el calzado, el resto de sectores valorados en el IPC se encarecieron, encabezados por las bebidas alcohólicas y el tabaco, que subieron un 6,3 por ciento.

Además, el precio del transporte subió un 1,9 por ciento; el ocio y la cultura, un 1,4 por ciento; la vivienda, un 0,8 por ciento; los hoteles, cafés y restaurantes, un 0,4 por ciento; los alimentos y bebidas alcohólicas, un 0,3 por ciento, y la medicina, un 0,1 por ciento, mientras que el menaje, las comunicaciones y la enseñanza se mantuvieron sin variaciones.

Por provincias, el IPC se incrementó en 2010 en las nueve de Castilla y León, desde el 2,8 por ciento de Burgos hasta el 3,8 por ciento de Ávila. Así, en León se elevó un 3,7 por ciento; en Palencia, un 3,1 por ciento; en Salamanca, un 3,2 por ciento; en Segovia, un 3 por ciento; en Soria, un 2,9 por ciento; en Valladolid, un 3 por ciento, y en Zamora, un 2,9 por ciento.

En cuanto a la variación de la inflación entre noviembre y diciembre, también fue positiva en todas las provincias y osciló entre el 0,5 por ciento de Burgos y de Valladolid, y el 0,8 por ciento de Ávila, de Palencia y de Soria. En León, Salamanca y Zamora se incrementó un 0,7 por ciento, y en Segovia, un 0,6 por ciento.