El III Congreso Internacional Multidisciplinar de Investigación Educativa (Cimie) reúne hoy y mañana en el campus de la UVa en Segovia a más de un millar de profesionales de la educación, entre ellos profesores y estudiantes de unas 210 universidades de una veintena de países, así como de colegios, asociaciones y administraciones públicas. En su inauguración, el presidente de la asociación organizadora (AMIE), Aitor Gómez, abogó por avanzar en la calidad científica dentro del ámbito educativo desde un planteamiento interdisciplinar para “romper con las estructuras feudales que han caracterizado la Universidad española”.

La AMIE (Asociación Multidisciplinar de Investigación Educativa), constituida en 2011 con 265 miembros frente a los 447 de hoy, promovió al año siguiente el primer Cinie (en Barcelona) para “generar una cultura investigadora basada en la excelencia científica y humana”; y dos ediciones después, prácticamente ha duplicado las cifras que avalan su trascendencia. De 601 inscripciones ha pasado a 1.019, y de poco más de 200 comunicaciones presentadas para su exposición y debate a 498, de las cuales 394 han pasado el proceso de selección.

Las comunicaciones enviadas a la organización vienen firmadas por 964 autores de 15 países (Albania, Algeria, Argentina, Austria, Brasil, Chile, Colombina, Costa Rica, España, Estados Unidos, Francia, Mexico, Portugal, Uruguay, Venezuela) de 110 universidades tanto públicas como privadas. Y el lema de esta edición, en torno al cual se articularán las comunicaciones, es ‘Compromiso científico, responsabilidad social y diálogo igualitario’.

En el acto de apertura, celebrado en el ágora del campus María Zambrano, intervino también el vicerrector de la UVa en Segovia, Juan José Garcillán, quien alabó precisamente el “éxito de convocatoria” y el crecimiento experimentado por esta cita en apenas tres años. “Es gratificante en una coyuntura de crisis percibir el espíritu innovador nada habitual en el entorno académico que subyace en este congreso”, señaló en declaraciones recogidas por Ical. Una cita que “parte de una participación igualitaria y aboga por fomentar el apoyo en investigaciones científicas y publicaciones de interés al profesorado de las universidades que están en una situación más inestable”.

El Cimie, como apuntan desde la organización, apuesta por “avanzar en el debate sobre el compromiso científico, la responsabilidad social y el dialogo igualitario surgido de las investigaciones llevadas a cabo en el campo de la educación desde diversas disciplinas y temáticas para garantizar la calidad de la misma”. Todo ello, teniendo en cuenta los cinco principios establecidos en la creación del Cimie: “Competencia profesional; integridad; responsabilidad profesional, científica y académica; utilidad social; y respeto a los derechos humanos dignidad y diversidad”.

Como apuntó Gómez en su intervención, el congreso impulsado por AMIE “se caracteriza por la diversidad, la pluralidad y la interdisciplinalidad, trabajando por la calidad científica y por la transparencia”. “Y de esta manera estamos logrando transformar unas estructuras universitarias más feudales en unas estructuras basadas en una democracia directa y participativa”, añadió. 

 

“Filosofía interdisciplinar”

La primera jornada se centró en las diversas áreas de conocimiento del ámbito educativo, y en la segunda se presentarán temas específicos que son claves en la educación. Las áreas y temáticas programadas abarcan todo el campo de la docencia, desde la educación para adultos al multiculturalismo y las minorías étnicas o el planteamiento de teorías o estudios dirigidos a superar las desigualdades de género.

Gómez, ya en declaraciones a Ical tras el acto inaugural, incidió en la “filosofía” del Cimie, “muy basada en un trabajo interdisciplinar y un diálogo igualitario para trabajar por la calidad científica”. Por ello se genera un amplio foro de debate a través de las citadas comunicaciones, “y luego los autores pueden presentarlas a revistas científicas” para que el beneficio de su labor investigadora “revierta en la comunidad científica internacional” y, finalmente, en la propia sociedad.

“El Cimie está muy basado en este tipo de filosofía con la intención de romper con estructuras feudales que han caracterizado mucho a la Universidad española, que siempre ha estado estanca, trabajando por áreas”, prosiguió el presidente de AMIE, profesor del departamento de Pedagogía de la Universidad Rovira y Virgili de Tarragona. A diferencia de otros congresos, donde “la gente va a presentar pero no a escuchar”, en éste se fomenta un debate en el que aseguró que todos los inscritos son tratados por igual, con independencia de que se trate del rector de la UNED, Alejandro Tiana, por ejemplo (también asistió a la cita inaugural), o de un estudiante de grado de Magisterio.

Además, “en este congreso nadie cobra”, añadió Gómez, y “quien viene de ponente se paga el viaje, alojamiento, etcétera”. Incluido el profesor británico David Kirk, de la Universidad de Bedfordshire, que está considerado un referente internacional en materia de evaluación y educación física, británico “y ha venido pagándose el viaje”.

En resumen, “dos días muy intensos en los que casi no se para ni a comer” para seguir progresando en la investigación científica de la educación, su difusión y, sobre todo, la aplicación efectiva de sus avances.