El ciudadano búlgaro detenido ayer tras una persecución en el centro de Segovia, que se saldó con un policía agente herido al autodispararse su propia arma, podría ser trasladado a Madrid en las próximas horas. Horas después del suceso que causó un gran revuelo, se ha conocido que el hombre tenía residencia en Segovia y estuvo siendo perseguido por dos agentes vestidos de paisano en un coche camuflado.

Esta mañana, el detenido sobre el que existe una orden internacional de detención procedente de Bulgaría y sobre la que por el momento no han trascendido más detalles, pasó a disposición del Juzgado de Instrucción de Segovia, que ordenó su traslado al Juzgado Central nº 2 de Instrucción de Madrid, dependiente de la Audiencia Nacional, según señalaron fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Segovia a Segoviaudaz.es.

Por su parte, las mismas fuentes apuntaron a que el agente de la Brigada Central de Crimen Organizado del Cuerpo Nacional de Policía de Madrid, concretamente del Grupo de Localización de Fugitivos, podría también ser trasladado a la capital madrileña a petición propia y a la de su familia. Herido de bala en la pierna, a la altura del fémur, el agente evoluciona favorablemente en el Complejo Asistencial de Segovia.

El suceso conmocionó ayer a la capital segoviana cuando varios testigos escucharon varios disparos que, según fuentes oficiales, los agentes se vieron obligados a hacer de forma intimidatoria. De acuerdo con las fuentes consultadas, una vez detenido, el ciudadano búlgaro se tiró del vehículo policial y huyó a la carrera, lo que propició una persecución en las inmediaciones a la estación de autobuses, ubicada junto a la Comisaría Provincial de la Policía.

Los agentes de la Brigada Central de Crimen Organizado del Cuerpo Nacional de Policía de Madrid, y de la Comisaría Provincial de Segovia, detuvieron posteriormente al ciudadano búlgaro, que llevaba documentación falsa y que pasó la noche en el calabozo de la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Segovia.