El Ayuntamiento de Segovia, a través de un decreto de la Alcaldía, ordenó este jueves la paralización de las obras en la vivienda del ex teniente de alcalde, Juan Cruz Aragoneses, que ayer abandonó el cargo en el pleno, tras presentarse una denuncia por presuntas irregularidades urbanísticas.

La vivienda, situada junto al monasterio de San Vicente el Real, es propiedad del ex concejal y de su antigua compañera sentimental, según los denunciantes, y cuenta con exceso de obra sobre el proyecto inicial, presentado por ella.

El decreto de Alcaldía ordena además la apertura del expediente de reposición de la legalidad al detectar el incumplimiento de lo autorizado en la licencia según los informes técnicos.

La denuncia partió de dos particulares implicados en otro caso de construcción presuntamente ilegal al edificar miniapartamentos ilegales junto al río Eresma y cuyo expediente también se encuentra pendiente de resoluciones, tanto del juzgado como del Ayuntamiento, aunque ya hubo una primera propuesta de sanción económica.

 

Retrasos

Según indicó el grupo municipal del PP, a pesar de que los resultados de las inspecciones urbanísticas estaban ya en el Ayuntamiento, se ha retrasado la resolución. Indicaron que el pasado 1 de julio, los populares registraron un escrito en el área de Urbanismo del Ayuntamiento de Segovia solicitando la paralización cautelar de cualquier obra en la citada casa.

“Ni la transparencia ni la diligencia están caracterizando la inspección municipal de las obras ordenada por el alcalde socialista de Segovia, Pedro Arahuetes, en la casa unifamiliar del ya ex portavoz del grupo socialista”, denunciaron en un comunicado de prensa.