Cientos de segovianos asistieron hoy a la concentración convocada por la Plataforma de la Escuela Pública, Laica y Gratuita a los pies del Acueducto de Segovia para exigir la retirada de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce) del Ejecutivo central. “Es falso que se la ley más consensuada del Estado”, señaló hoy una de las representantes de la Plataforma, Belén Calvo, quien criticó que no se haya contado con la participación de la comunidad educativa.

Considerándola una “brutal agresión” los concentrados denunciaron que la reforma “se impone al servicio exclusivo de la Iglesia y el capital” y la tildaron de “antipedagógica” por atender únicamente a resultados y por clasificar a las personas en función de su utilidad para el sistema productivo. A falta de datos oficiales, la Plataforma estimó en un 80 por ciento el seguimiento del alumnado mientras que el profesorado, de acuerdo a los mismos datos, habrían secundado la huelga en un 45 por ciento.

Durante una jornada de huelga que transcurrió sin incidentes, como señalaron fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Segovia, la marea verde tiñó la Plaza del Azoguejo al mediodía para criticar que la conocida como “ley Wert” supone “volver al pasado educativo franquista” a través de reválidas, educación segregada por sexos, aumento del peso de la religión católica y su importancia para la calificación final de la ESO y Bachiller.

Desde las 7:30 horas, miembros de la Plataforma y colectivos de estudiantes recorrieron diferentes centros de la capital para informar de la convocatoria y para alertar de su próxima aprobación, esperada para mañana en el Consejo de Ministros, según apuntó Calvo.

Hasta la Plaza del Azoguejo se desplazó a título particular el vicerrector del Campus María Zambrano de la Universidad de Valladolid (UVa) en Segovia, José Vicente Álvarez Bravo, quien lamentó los efectos “inmediatos” de las reformas educativas que supondrán “el empeoramiento de la calidad docente” y las condiciones del alumnado para poder llevar a cabo “una educación de calidad”.

Mientras que estimó entre un 50 y 60 por ciento el respaldo de la huelga en los diferentes centros universitarios de Segovia, Álvarez Bravo, advirtió desde su posición de profesor universitario que la educación “está en peligro” y señaló que los efectos se plasmarán, como ya está ocurriendo, en la disminución del profesorado, la masificación en las aulas, así como la flexibilidad a la hora de asignar docencia a los profesionales para que puedan acceder a otras áreas “a las que no son afines”.

En el mismo sentido, el alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, apoyó hoy la concentración contra la reforma del sistema educativo. Durante la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno Local, el regidor municipal se posicionó a favor de iniciativas pacíficas que reclamen derechos educativos o al menos que “supongan un mantenimiento de los derechos adquiridos hasta ahora mismo”.