El Obispo de Segovia, Ángel Rubio, ha invitado a los sacerdotes de la Diocésis a donar durante todo un año el diezmo de sus retribuciones económicas a Cáritas. Con esta iniciativa, la Iglesia de Segovia quiere contribuir a paliar la crisis más “extensa, intensa y crónica” que ha vivido nunca España y que está produciendo, según destaca en su carta semanal, “que tanto Cáritas Diocesana como las Cáritas Parroquiales se estén viendo desbordadas por las muchas peticiones de ayuda”. Así, en los meses de enero y febrero se han atendido a cuatrocientas ochenta y nueve familias. De estas, treinta y siete, tienen a todos sus miembros en paro.

La Diócesis de Segovia está integrada por 155 sacerdotes, de los que 115 están en activo y otros 35 son jubilados aunque siguen colaborando con algunas labores pastorales. Su sueldo mensual se aproxima a los 800 euros, inferior en el caso de los pensionistas. Todos ellos ya donan buena parte de su salario a otros fines, de manera privada, pero ahora, ante las necesidades de la sociedad, el Obispado ha hecho pública esta petición con el objeto de que se sumen el máximo número de fieles a la misma. “Ojalá que haya muchas personas que se unan a esta petición según sus posibilidades, de modo que podamos socorrer a nuestro prójimo para aliviarlos, defenderlos y liberarlos, haciendo realidad de forma organizada el Economato solidario Diocesano y otras iniciativas concretas que Cáritas nos vaya presentando en nombre de la Iglesia”, incide Ángel Rubio en su carta.

Sólo con las donaciones de los sacerdotes, Cáritas estima recaudar 110.000 euros para su Economato, una tienda de bajo coste, donde los bienes de primera necesidad, alimentos y productos de higiene, se venden a un precio simbólico. Este economato comenzará a funcionar a finales del mes de abril bajo el nombre ‘Virgen de la Fuencisla’ (en honor a la patrona de la capital) y sólo podrán acceder las personas que son remitidas desde Cáritas donde previamente, como ya se viene haciendo, han mantenido un acompañamiento tanto por los técnicos como por los voluntarios de las parroquias entregando la documentación solicitada por estos y con una valoración de la situación familiar.

Además, toda ayuda es poca en esta tarea. El Obispo explica que es necesario un grupo de voluntarios que gestionen tanto las donaciones de los productos, como la adquisición de los enseres al mejor precio. Además, Cáritas tendrá que disponer de otro grupo de voluntarios que se comprometa a permanecer en el economato durante las franjas horarias de apertura, que en principio, serán los jueves y viernes entre las diez a doce de la mañana y los miércoles de cinco a siete de la tarde, siendo un horario flexible, según necesidades.

Ángel Rubio recuerda que, en la actualidad, hay quinientos ochenta mil hogares sin ingresos y más de once millones de españoles viven bajo el umbral de la pobreza. “Detrás de estas cifras hay rostros y familias concretas. El número de parados no hace más que aumentar, al tiempo que disminuyen los recursos de las familias segovianas”, concluye.