El Director General del Medio Natural, José Ángel Arranz y Ana Leiva Directora de la Fundación Biodiversidad, han inaugurado las obras de restauración y puesta en valor del complejo lagunar de Cantalejo, en la provincia de Segovia. Este proyecto ha supuesto una inversión de 735.213,81 €, de los cuales la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente ha aportado 485.213,81 € y la Fundación Biodiversidad 250.000,00 €.

Dentro del proyecto de restauración se han realizado distintas actuaciones encaminadas a ordenar el uso público del espacio, en especial en el entorno de las lagunas del término municipal de Cantalejo, que constituyen el enclave más atractivo para el visitante. Concretamente se han construido tres zonas de aparcamiento desde las que parten senderos bien compactados que facilitan el tránsito por los arenales del entorno. Estas sendas conducen a las principales lagunas, en cuyas inmediaciones se han levantado tres observatorios (Sotillos, Navalayegua y Navahornos) dispuestos a una distancia prudencial de la lámina de agua, de modo que pueden ser utilizados para observar la avifauna que las habita sin generar molestias.

La senda y el observatorio de Navahornos, están especialmente adaptados para el uso de personas con movilidad reducida. Los senderos que se han construido suponen un total de 3,250 km distribuidos en 4 senderos.

Sendero de la Muña: El tipo de recorrido es lineal y parte del aparcamiento de La Muña – Navahornos hasta llegar a la Laguna de La Muña. Su dificultad es muy baja y tiene una longitud de 350 m.

Senda de Navahornos: Esta senda lineal de 300 m, que parte del aparcamiento de La Muña – Navahornos (adaptado para personas discapacitadas), está realizada en tarima de madera, siendo el acceso al observatorio de Navahornos, final del recorrido, a través de una pasarela de madera accesible para el disfrute de personas discapacitadas o con movilidad reducida.

Senda de Navalayegua: Parte del aparcamiento de Navalayegua y finaliza en el mirador-observatorio del mismo nombre. En total son 800m en forma lineal, con una dificultad baja (desnivel de 12m) que atraviesa la llanura de inundación y acequia de Navahornos-Navalayegua para ascender hasta el punto de llegada.

Senda de Las Lagunas: Parte del aparcamiento de Sotillos y finaliza 1.800m después, en el mirador-observatorio de Navalayegua. La senda que atraviesa un sector del pinar que antiguamente se explotaba para la obtención de resina. A lo largo del trazado se encuentra el observatorio de Sotillos Bajeros, el mirador de la Laguna de Navacornales y en el tramo final, común con la Senda de Navalayegua.

Con esta inversión se han acometido las actuaciones necesarias para regular el funcionamiento hidrológico del complejo lagunar y mejorar la gestión de su uso mediante la adecuación ordenada del uso público recreativo. Las actuaciones se integran en el Plan de conservación del complejo lagunar vinculado a la Red Natura 2000 o al Catálogo de Zonas Húmedas de Especial Interés de Castilla y León, con el objetivo de dar coherencia a las actuaciones y garantizar su viabilidad dentro de los objetivos de conservación de los espacios

En total han sido 23 las actuaciones en se han llevado a cabo en 7 de las 14 lagunas que conforman en complejo lagunar. En concreto se ha actuado en: Sotillo Bajero, Navacornales, Navalayegua, Navalagrulla, La Cerrada, Navahornos y La Muña.

Con estas actuaciones se ha buscado la conservación y mejora de esta importante zona biológica, acometiéndose obras para la mejora de la red hidrológica que nutre las lagunas, la retirada de los cerramientos perimetrales existentes, la adecuación de la red de caminos y la creación de 4 nuevas sendas peatonales guiadas, la construcción de 3 observatorios de aves, la recuperación de las condiciones ecológicas del ecosistema y la puesta en marcha de un programa de sensibilización y divulgación de los valores de la zona entre la población.

Con la finalización de las obras se producido una mejora en el conocimiento la dinámica hidrológica del complejo lagunar y se ha mejorado la calidad de este hábitat.

También se ha producido una reorganización de los usos vinculados a las lagunas, reduciendo los impactos negativos y mejorando las infraestructuras informativas y de uso público.