Para que un árbol sea vistoso, de gran ramaje, ha de tener extensas raíces. Todos tenemos raíces, pero la mayoría de nosotros desconocemos parte de su naturaleza, quizás porque se nos ocultan y quizás porque la gente no está para hurgar en el pasado. Sabemos cuatro cosas de nuestros abuelos y poco más. Y sin embargo aspiramos a dejar huella en este mundo y proyectarnos más allá a través de los hijos, los nietos y lo que seguirá, cumpliendo con el ansia natural de querer trascender y que algo nuestro prosiga una vez nos hayamos ido de aquí.

Sin embargo, ¿alguna vez os habíais preguntado qué legado les dejaremos a nuestros hijos?. Saber de dónde y de quién venimos no es decisivo, pero sí importante. Esfuerzo es la palabra que suelen ó solían pronunciar nuestro abuelos, que está escrita en las raíces: sin su esfuerzo el mundo no hubiera progresado. Y sin nuestro esfuerzo, el mundo no avanzará. Es decir, que son las raíces –el ejemplo de los que nos precedieron– todo un compromiso de honor que permiten garantizar nuestra aportación a un mundo mejor. Hablar de antepasados sin aportar nada al futuro es traicionar precisamente a aquéllos de quienes estamos orgullosos.

De esta forma, ¿firmarías por dejar un mundo mejor?. Ésta es la pregunta que se hace una página web, un curioso site que nos da la posibilidad de imaginar para poder extender tu solidaridad a las próximas generaciones, imaginar contribuir a un mundo en el que cada vez más niños crezcan sanos sintiéndose seguros en su entorno, puedan ir a la escuela y tengan una oportunidad al hacerse mayores.

Seguramente recordaréis el anuncio televisivo del anciano diciéndole a un recién nacido que ha venido al mundo para ser feliz. Es una perfecta plasmación de que la vida tiene sentido si sabemos tomar el relevo para entregarlo a una nueva generación después de haber avanzado hacia delante. Si no avanzamos, ¿qué memoria dejaremos entre nuestros descendientes? El mundo en que vivimos está lleno de huellas y es todo un tesoro descubrirlas. Cuando un arqueólogo descubre enterrado un objeto de hace siglos, dice que ha encontrado un tesoro, porque tiene en sus manos el esfuerzo y el progreso de los antepasados.

‘Estás aquí para ser feliz’, un spot de Coca-Cola.

 

¿Firmarías un testamento para dejar un legado solidario?

Dieciocho entidades se han unido para poner en marcha una campaña informativa sobre las herencias y los legados solidarios. Esta forma de hacer donaciones solidarias, que no son muy comunes en nuestro país, son habituales desde hace años en países de nuestro entorno. De hecho, las herencias y los legados solidarios suponen una gran parte de los ingresos de muchas ONG en otros mercados europeos.

En Gran Bretaña, los legados solidarios y herencias representan el 33% de los ingresos de las organizaciones sin ánimo de lucro. Más del 14% de las personas que han hecho testamento en ese país han introducido un elemento filantrópico. En Francia, hay siete entidades sin ánimo de lucro (entre ellas el Institute Curie y Secours Catholique) con ingresos de más de 10 millones de euros en legados.

El objetivo principal de esta campaña, por tanto, es informar del procedimiento para redactar un testamento y las posibilidad de dejar una herencia o un legado solidario.

Dejar un legado solidario a una organización sin ánimo de lucro no supone en ningún caso perjudicar los derechos de los herederos, al contrario, puede ser una forma muy beneficiosa de colaborar, al tiempo que se ordenan los bienes y puede contribuir significativamente a mejorar la vidad de las próximas generaciones.

¿Tú lo harías?