Los 35.000 km de ríos y las 45.000 hectáreas de aguas embalsadas de la Comunidad ofrecen múltiples oportunidades para desarrollar la actividad acuícola. En la actualidad, están funcionando en Castilla y León 29 piscifactorías de cultivo de agua dulce con una producción total de 6.000 toneladas, lo que supone el 24% de la producción nacional de peces continentales. Estos datos posicionan a la región como una tierra de oportunidades para este sector, donde la innovación juega un papel fundamental de cara a la fuerte demanda de consumo de pescado de los últimos tiempos.

Así lo han asegurado los expertos reunidos en el Centro de Investigación de Acuicultura de CyL, en Segovia, con motivo del Día de la Acuicultura, promovido por el Observatorio Español de Acuicultura (OESA), quienes han analizado la situación actual del sector, las actuaciones que se están desarrollando en nutrición y en I+D+i y donde han dado a conocer diversas experiencias empresariales del sector.

La jornada, ‘Oportunidades de Innovación en Acuicultura’, ha puesto sobre la mesa datos relevantes del sector, como que España es, en la actualidad, el principal productor de pescado y el segundo país consumidor, tras Portugal, de la Unión Europea. El consumo mundial de pescado ha alcanzado niveles históricos, hasta llegar, según la FAO en 2010, a 18 Kg por habitante al año. En España se han superado estas cantidades situándose en 26,81 kg por ciudadano al año, con un valor de 9.001 millones de euros.

Castilla y León es la primera Comunidad Autónoma en producción de la trucha arco iris, con 5.428 toneladas, el 31% del total nacional y la segunda Región productora de tenca después de Extremadura, con 1,55 toneladas. Además en la Comunidad se producen otras especies como: la trucha común destinada a repoblación, el salmón del Danubio, gambas y ciprínidos ornamentales.

 

Centro Acuicultura

El potencial de la Comunidad en acuicultura como sector productivo y su relevancia como motor dinamizador de zonas rurales que contribuye a la conservación de los recursos naturales han motivado la creación del Centro de Investigación de Acuicultura de Castilla y León que se ubica en Segovia.

Este centro, que inició su actividad en marzo de 2011, tiene como principal objetivo el apoyo tecnológico y transferencia de resultados al sector acuícola de Castilla y León, desarrollando proyectos de investigación aplicada con la finalidad de aumentar la competitividad del sector. Además, el centro realiza servicios de asistencia técnica, asesoramiento y actividades de formación y divulgación a las empresas del sector.

Las líneas de investigación del centro, dirigidas a especies tanto de agua dulce como salada, y definidas en la Estrategia de I+D+i ‘Horizonte 2015’, son el desarrollo y evaluación de nuevos sistemas de alimentación; el desarrollo de tecnologías y estrategias de producción; actividades de genética y reproducción animal, con el objetivo de incrementar la eficiencia y fomentar la conservación de especies piscícolas autóctonas en peligro de desaparición y la reducción del impacto ambiental y desarrollo sostenible optimizando los sistemas de producción.