El 60% de los brotes de toxiinfecciones alimentarias se concentran en los meses de calor: julio, agosto y septiembre. Por ello, coincidiendo con el inicio del verano conviene recordar cómo prevenir posibles infecciones por consumo de alimentos. En Segovia, durante el 2012, se registraron un total de 3 brotes de enfermedades transmitidas por alimentos afectando a 63 personas. Sin embargo, durante los siete primeros meses del 2013 se han registrado 4 brotes de enfermedades, transmitidas por alimentos, afectando a un total de 106 personas.

Los brotes declarados incluyen brotes familiares (cuando el alimento se ha consumido en un domicilio particular), brotes colectivos (cuando el consumo del alimento se ha realizado fuera del ámbito familiar), y personas de Segovia afectadas por ETTA aunque el origen del brote haya sido fuera de nuestra provincia o Comunidad Autónoma

Por otro lado, el número de personas afectadas por enfermedades transmitidas por alimentos, sin considerarse brotes, es decir, sin padecer una enfermedad similar, alcanzaron la cifra de 159 personas; mientras que durante el 2013, hasta el mes de julio, el número de personas afectadas por alimentos en mal estado alcanza la cifra de 131.

 

Prevenir la salmonela

Casi la mitad de las toxiinfecciones alimentarias, cuyo agente etiológico se identifica, están causadas por bacterias del género Salmonella, dando lugar a la denominada Salmonelosis, enfermedad con sintomatología mayoritariamente de tipo gastrointestinal y, en algunos casos, especialmente grave.

Muchos alimentos, particularmente los de origen animal, son vehículo de este patógeno al hombre, principalmente durante el verano, época en la que se registra un mayor número de brotes de enfermedades de origen alimentario causadas por el consumo de alimentos, aparentemente en buen estado, pero contaminados por la bacteria que, durante los meses de más calor, encuentra las condiciones óptimas para su desarrollo. Igualmente existen otras bacterias que pueden producir brotes con sintomatología gastrointestinal.

Como en años anteriores, desde la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad, se quiere incidir en la necesidad de adoptar una serie de medidas sencillas para evitar  esta enfermedad. Por ello, es importante tener un hábito saludable a la comprar, fijándose en las etiquetas de los alimentos y en sus condiciones de conservación.

Además, se deben refrigerar los alimentos racionalmente, refrigerar las carnes, pescados y mariscos lo antes posible tras su compra, y evitar que las carnes y pescados escurran sobre otros alimentos,

Se aconseja también ser exigente en la higiene personal y especialmente en la de los niños, extremar las precauciones al cocinar y conservar la comida preparada adecuadamente, evitando juntar la comida cruda y la preparada, usando recipientes herméticos.

Para conocer más consejos y recomendaciones, que ayuden a prevenir la salmonelosis, se puede visitar la página web de salud de Castilla y León.