El gasto medio para celebrar una comunión en Castilla y León se sitúa en los 2.050 euros, por debajo de los 2.125 euros para el conjunto nacional, según un estudio de la Federación de Usuarios y Consumidores Independientes (FUCI). El coste medio de esta celebración en España supone un 7,76 por ciento menos que en 2011. Por sexos apenas hay diferencias siendo el gasto para niño de 2.080 euros y de 2.170 para niña.

El principal gasto de esta celebración es el banquete, que supone más de la mitad de la factura total, señala un comunicado. El gasto para una comunión con 30 invitados varía en función del restaurante y menú elegido, situándose el coste por invitado entre los 30 y los 60 euros.

Respecto a la vestimenta, el traje de un niño ronda los 80 euros, mientras que el de una niña es algo más caro (130 euros). A este importe hay que sumar los zapatos, complementos y peluquería. El reportaje fotográfico o de video, junto la compra de los recordatorios y obsequios para la familia suponen otra importante cantidad cercana a los 400 euros.

Por último, el entretenimiento de los menores con un servicio de animación eleva casi 200 euros más de media el presupuesto. El precio varía según se opte por algo sencillo como un payaso o si incluye hinchables y otra serie de juegos que elevan el coste sensiblemente.

La portavoz de FUCI Laura Sánchez Mayoral explicó que la reducción en el gasto previsto “es consecuencia directa de la crisis y de la maltrecha situación económica que atraviesan miles de familias que desde 2008 han reducido casi un 25 por ciento el gasto previsto para celebrar la comunión de sus hijos”. “Incluso algunos padres deciden aplazarla o anularla por falta de recursos”, agregó.

Sánchez Mayoral apuntó que “la situación es tan complicada que muchos padres han recobrado una vieja práctica que estaba en desuso como es el hecho de reutilizar trajes de comunión de familiares o amigos, mientras que otros padres eligen ‘trajes de calle’ que son más baratos y pueden usarse después”.

Asimismo, otro de los factores que explica el descenso en el gasto previsto es el hecho de que “los restaurantes ajustan sus menús a los presupuestos de los padres para captar clientes y no perder una parte importante de sus ingresos en este periodo. Lógicamente, en los platos del convite se ve cada día más carne de cerdo en vez de ternera y frituras que sustituyen al marisco”.

El estudio de FUCI analiza además el coste de estas celebraciones en función de la autonomía, observándose importantes diferencias económicas. Así, en cabeza se sitúa Madrid con un coste cercano a los 2.900 euros, mientras que en Valencia y Cataluña oscila en torno a los 2.800. Por el contrario, el coste de este evento en comunidades como Canarias o Extremadura supone la mitad. En un precio intermedio se encuentran autonomías como Castilla León o Galicia donde se puede celebrar la comunión por poco más de 2.000 euros.