La Muestra de Cine Europeo de Segovia, conocida como MUCES, cerró su 8ª edición con una afluencia de 25.000 espectadores, cifra similar a ediciones pasadas. Estos datos, a juicio de la organización, suponen todo un éxito, unido a las opiniones de la crítica que han destacado la “buena” organización y programación del certamen, “una de las mejores que se pueden disfrutar en Europa”, según destacó el presidente de la Academia de Cine, Enrique González Macho, el pasado año.

Debido a la importante reducción presupuestaria -un tercio menos que en años anteriores-, la cita prescindió del espectáculo de calle, de algunos talleres y de la publicidad, en un “obligado ajuste en el resto de partidas”. “Vistos los escasos recursos económicos respecto al resto de festivales de cine de la misma calidad que se celebran en España –con presupuestos que quintuplican al de la Muestra segoviana en ediciones anteriores-, MUCES ha apostado en una sola baza por la excelencia de sus películas y todas las actividades que se organizan alrededor del cine, y en afianzar, asimismo, la proyección nacional e internacional de la Muestra, que cada año consolida su lugar en el panorama cinematográfico europeo”, explicaron desde el Consistorio.

La Sección Oficial de MUCES tuvo el privilegio de contar, por segundo año consecutivo, con el Premio Lux –el reconocido galardón cinematográfico del Parlamento Europeo, en el que los diputados premian aquellas películas que ilustran la universalidad de los valores europeos, la diversidad de la cultura europea o tratan sobre el proceso de construcción de la UE–, gracias al trabajo conjunto de la Oficina del Parlamento Europeo en España y la Muestra de Cine Ciudad de Segovia.

Festivales de los 27 países miembros proyectan este mes las tres películas finalistas, en el marco del ciclo Lux Film Days, pero MUCES ha sido, gracias a la decisión del Parlamento Europeo en Bruselas, el primer festival en Europa que ha ofrecido los diez largometrajes inicialmente seleccionados para competir por el Lux –que se desvelará en diciembre en Estrasburgo–. Además, el público del festival también tuvo la oportunidad de ser el primero en votar su película favorita de entre las tres finalistas al Lux (la italiana Miele, de Valeria Golino, la inglesa The Selfish Giant, de Clio Barnard y la belga Alabama Monroe, de Felix Van Groeningen), contribuyendo a la elección del largometraje que obtendrá la ‘Mención especial del público’.

En esta edición, se contó con la presencia de más directores europeos que nunca, 20 de los cuales presentaron sus películas ante el público y ofrecieron un coloquio posterior con preguntas y comentarios de los espectadores. “Los cineastas descubrieron una muestra que exhibe lo mejor que se puede ver en Europa en estos momentos y que además lo hace con precios muy asequibles: dos euros la sección oficial, excepto las tres finalistas del Lux, gratuitas”