La Concejalía de Obras y Servicios va a realizar los trabajos de recuperación del pavimento de la calle Cuesta de San Bartolomé, entre la Plaza de San Nicolás y la calle Malconsejo. Se trata de eliminar los baches ocasionados por la pérdida del emborrillado de la calzada.

Las obras comenzaron hoy y se prolongarán hasta el 2 de diciembre. Durante ese tiempo, la calle quedará cortada al tráfico, aunque se permitirá el paso a los garajes que existen en ella.

Esta intervención completa los trabajos realizados, a lo largo de la semana, por el Servicio Municipal de Mantenimiento en las aceras de la misma calle, con el fin de eliminar los baches y reponer el firme, también de emborrillado.

Por otra parte, los propietarios de dos pequeñas viviendas unifamiliares colindantes, situadas en los números 29 y 31 de la carretera de Villacastín, han procedido a su derribo, cumpliendo, de esta manera, el requerimiento realizado por el Ayuntamiento teniendo en cuenta el estado de ruina en el que se encontraban desde hace tiempo. El deterioro generalizado e irreversible de la totalidad de las edificaciones había llevado a la declaración de demolición de los dos inmuebles cuyo estado de abandono había provocado la preocupación entre los vecinos del barrio de la Fuentecilla.

En unas horas, las máquinas convertían en escombros los dos viejos edificios dejando únicamente parte de las paredes exteriores que delimitan la finca y que no plantean problemas para la seguridad de los peatones.

El alcalde, Pedro Arahuetes, ha comprobado el estado de las parcelas una vez que las excavadoras han concluido su actuación, fincas que permanecerán cerradas y de las que ahora se retirarán los escombros.