La Asociación de la Prensa de Segovia (APS) ha convocado el premio de periodismo ‘Cirilo Rodríguez’, destinado a corresponsales y enviados especiales de medios españoles en el extranjero.

El premio, que alcanza su XXVIII edición, entregará un primer galardón que está dotado con 9.000 euros y una escultura de la Real Fábrica de Cristales de La Granja. Está creado en memoria del periodista segoviano Cirilo Rodríguez, corresponsal de Radio Nacional de España (RNE) en Nueva York y que murió en accidente de tráfico cuando acudía a tarbajar. Los otros dos finalistas recibirán un premio de 3.000 euros cada uno, así como una pieza de vidrio de La Granja, similar a la que obtiene el ganador, pero a menor escala.

El jurado del premio celebrará una primera reunión el 11 de abril próximo, de la que saldrán elegidos tres finalistas. Y el 18 de mayo se designará al ganador y se entregarán los premios.

Forman parte del jurado los presidentes de la Federación de Asociaciones de Periodistas España (FAPE), Elsa González, y de la APS, Alfredo Matesanz, así como el director de Radio Segovia, Luis Antonio Hernández, emisora donde Rodríguez comenzó su carrera.

Además, son jurados el ganador de la última edición, en esta ocasión Eugenio García Gascón, de Público en Oriente Próximo, y los periodistas Felipe Sahagún, Ramón Lobo, Tomás Alcoverro, Gervasio Sánchez y Diego Carcedo. También han sido convocados a formar parte del jurado representantes de diarios, revistas, agencias y cadenas de televisión y de radio de difusión o cobertura nacional.

En ediciones anteriores han sido galardonados los periodistas Manuel Leguineche, Diego Carcedo, Felipe Sahagún, José Virgilio Colchero, Javier Martín Domínguez, Hermann Tertsch, Beatriz Iraburu, Juan Jesús Aznárez y el equipo de televisión integrado por Angela Rodicio y José Luis Márquez. También cuentan con el premio Román Orozco, Ferrán Sales, Gervasio Sánchez, Pilar Bonet, Juan Fernández Elorriaga, Vicente Romero, el cámara Evaristo Canete, Fran Sevilla, Ramón Lobo, Juan Cierco, Tomás Alcoverro, Javier Espinosa y Enric González. Cierran la lista Rosa María Calaf, Javier del Pino, Joaquim Ibarz y Soledad Gallego-Díaz.

 

Un patrón, unos premios y una reflexión

Aprovechando la festividad de San Francisco de Sales, patrón de los comunicadores, la APS entregará esta noche los tradicionales premios San Frutos y Domine Cabra, que este año han recaído en David Pinillos, por su accesibilidad y buen hacer con los periodistas de la ciudad y en José Carlos Monsalve, por la dificultad y las trabas que en el Teatro Juan Bravo se ponen a los comunicadores para realizar su trabajo.

Un año más, para estos premios y para la actividad profesional, que desde la Asociación de la Prensa de Segovia han recordado que también se encuentra afectada por los problemas del sector en el resto de España. Empeoran las condiciones laborales, los despidos se suceden e incluso se cierran medios.

La asociación de la prensa de Segovia inicia 2012 con 94 socios, y otros 4 que han mostrado su interés en formar parte de ella. De los 10 socios de la APS que se encuentran en paro, 7 han perdido su empleo en 2011, un 10% de los periodistas en activo, según señalan desde la asociación. Además entre las cifras de la APS, se desvela que un 27% abandonan Segovia para ir a trabajar en otras provincias y un 40% opta por el trabajo en gabinetes de comunicación.

Entre los principales problemas las reducciones de jornada o asunción de tareas no ajustadas a su categoría profesional son la principal lacra. Además, como señalan desde la APS, hay quien encuentra una salida en la oferta de prácticas no remuneradas y la utilización de estudiantes para cubrir puestos estructurales. Además critican que ‘el mercado va más allá y pide periodistas que trabajen gratis o incluso que paguen por trabajar’.

La Asociación de la Prensa de Segovia añade que suscribe el Manifiesto de la FAPE para 2012, bajo el lema “Sin periodistas no hay periodismo”, que denuncia que los responsables de medios están aprovechando la crisis para reducir plantillas y señala que despidos, aumento de carga de trabajo y cierre de medios causan un grave deterioro de la calidad informativa,  limitan la independencia de los periodistas, debilitan su compromiso con las libertades y atentan contra el derecho a un trabajo digno.