Los ciudadanos están dispuestos a trabajar por la Segovia que imaginan en 2019 y reconocen tener parte de responsabilidad en cómo será en un futuro la ciudad.

Esta es una de las principales conclusiones a la que se ha llegado tras analizar las ideas del centenar de ciudadanos que el pasado sábado, 7 de noviembre, participaron en el primer SEGOVIAexpresso, un encuentro organizado por la oficina Segovia 2016, en el que se les pidió a los participantes que dijesen cómo imaginan su ciudad de futuro  (en el año 2019) y qué harían para lograrla.

Los participantes apostaron por una ciudad universitaria, “con jóvenes implicados en proyectos culturales y emprendedores, con un ocio joven más diverso”.

Imaginan la Segovia de 2019 “como un potente centro cultural”, con una estrategia cultural compartida entre instituciones y entidades, con actividades durante todo el año que logren alternar las diferentes artes con el debate y el pensamiento, con la creación científica y tecnológica, creación contemporánea y recuperación de la tradición.

Además, imaginan una ciudad con empresas tecnológicas y con un tejido empresarial en torno a la cultura (industria cultural y creativa), con fuerza emprendedora y más barata. Ciudad que supera las barreras idiomáticas, que se acerca y aprende del extranjero y del turista, que atiende y cuida mejor del visitante y del cliente, que supera su oferta actual (más allá del cochinillo). Urbe que además con máximo respeto por el medio ambiente, con transporte ecológico, que recupera, aprovecha y dinamiza los espacios naturales del entorno de la ciudad, que se expande en armonía con su entorno.

En este contexto señalan a los distintos barrios como protagonistas de la actividad de la ciudad, logrando la descentralización de la misma. Apuestan además por un centro peatonalizado, en el que la bicicleta gana espacio.

En relación al trabajo de los líderes políticos, sociales y económicos, los participantes los quieren “más arriesgados, reciclados, con inquietudes culturales, que miren a Europa, visionarios, más pendientes de las ideas (contenidos) que de los recursos (contenedores). En definitiva, maduros y creíbles”.

Con todos estos componentes los participantes apuestan por “una identidad clara de la ciudad, con una marca única”.