El 2,5 por ciento de los conductores controlados fueron denunciados por circular mientras hablaban por el móvil. Éste fue uno de los datos de la última campaña de control del uso del teléfono móvil, que se desarrolló entre las jornadas del 9 y del 22 de noviembre. Ésta campaña la puso en marcha la Dirección General de Tráfico (DGT), colaboraron con la Guardia Civil las policías locales de los ayuntamientos de Segovia y Cuéllar. En total, fueron controlados 3.100 vehículos de los que 77, el 2,5 por ciento, fueron denunciados.

La subdelegada del Gobierno, María Teresa Rodrigo, recordó que “el objetivo de esta campaña consistió en concienciar a los conductores del peligro que acarrea conducir mientras se habla por el teléfono móvil”. Así, insistió en que “la distracción es la causa del 44 por ciento de los accidentes en las carreteras fuera de las ciudades y del 31 por ciento en los cascos urbanos”.

Conviene señalar que cuando se circula a 120 kilómetros por hora, el vehículo recorre en tres segundos una distancia superior a cien metros. “De este modo, si el conductor ha apartado la vista de la carretera en ese tiempo, el vehículo circula sin control a lo largo de un largo tramo, en el que pueden surgir situaciones que pueden provocar un accidente”.

De este modo, “el teléfono móvil aporta seguridad y protección, sobre todo en los momentos de urgencia o de necesidad”, manifestó la subdelegada, quien añadió que llevarlo en el vehículo permite solicitar ayuda de forma rápida, en caso de accidente o avería. “Sin embargo, utilizar el móvil mientras se conduce supone un elevado riesgo de distracción”, indicó.

También afirmó que, según distintos estudios, “tras un minuto y medio hablando por el móvil (incluso con manos libres), el conductor no percibe el 40 por ciento de las señales, su velocidad media baja un 12 por ciento, el ritmo cardíaco se acelera bruscamente durante la llamada y se tarda más en reaccionar”.

Mientras, apuntó que “el uso de navegadores GPS puede ser una ayuda al conductor pero suponen, igualmente, una importante causa de distracción”. Sobre este asunto, aconsejó programar los navegadores antes de comenzar a conducir.

En la campaña anterior de control del uso del teléfono móvil mientras se conduce, que se desarrolló entre el 12 y el 25 de noviembre de año pasado, se realizaron 2.647 controles a vehículos y se impusieron 77 denuncias, un 2,9 por ciento.

 

Te puede costar hasta 300€

Por otra parte, la subdelegada recordó que utilizar el móvil mientras se conduce supone una infracción grave a la normativa de Tráfico, que conlleva una sanción de 91 a 300 euros y una suspensión del permiso para conducir por un tiempo mínimo de un mes y máximo de tres meses. Además, conlleva la pérdida de tres puntos del carné de conducir.

 

La DGT aconseja

• Disuadir a los conductores de llamar o coger el móvil mientras conduce.

• Antes de llamar a un móvil piense si el destinatario va conduciendo. En caso afirmativo no llame. Todos somos responsables.

• Comprender que como peatones, abstraídos en la conversación, también caminamos ajenos a los riesgos viales.

• Desconectar el móvil sin manos libres mientras conduce. Es lo más seguro. Nada puede ser tan urgente que compense el riesgo de sufrir un accidente.

• Los teléfonos “manos libres”, los únicos permitidos, son menos peligrosos que los otros, aunque no disminuyen todos los riesgos: distracción, señales que no se ven, mayor tiempo de reacción, maniobras sin señalizar.