Varios centenares de personas asistieron hoy a la primera subasta pública de vehículos celebrada en la localidad segoviana de Cantalejo, donde los concesionarios del municipio organizaron una venta conjunta para sacar sus stocks de segunda mano al mercado.

En un caluroso ambiente que dificultó la permanencia en la subasta al aire libre, se expusieron cien vehículos de los que 30 se pusieron a la venta a través de subasta con martillo. Un subastador profesional fue el encargado de dirigir la operación, donde a través de la voz, los interesados pujaban por los vehículos, que se ofrecían.

Otros 70 vehículos, turismos, furgonetas, un camión y0 dos todoterrenos se ofrecían con un precio de salida, y para los que había que pujar a través del depósito de la oferta en un sobre cerrado en una urna que permaneció abierta desde el día anterior.

La subasta directa por el sistema del martillo permitió vender en apenas una hora una docena de vehículos de los 30 que se mostraron, entre los que se encontraban pequeños utilitarios, furgonetas, turismos y modelos familiares. El más barato se vendió en 700 euros, 200 más que el precio de salida, que fue de 500 euros. Se trataba de un Ford Scort diésel que fue adjudicado a un vecino de Riaza.

El organizador del evento, Carlos Sancho, se mostró satisfecho por la acogida de la subasta, aunque lamentó el fuerte calor reinante. “Vender más de diez coches en una sola hora es un récord”, aseguró.

En la iniciativa participaron media docena de concesionarios de vehículos, que prepararon juegos hinchables para los niños, así como algunos restaurantes que ofrecieron menús especiales con motivo de la feria a 17 euros.